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El skin de style Blue es del creador Shoei, quién es el webmaster Keisuke Bishamon, esté skin fue diseñado única mente para este foro de Fairy Tail, si se nota algún robo o algo se denunciará (¡Se original!). Las imágenes usadas aquí, no son del staff, excepto algunos dibujos que hayan creado u algo, mientras lo demás no es de nosotros, se agradece ah: Google, ZeroChan, Deviantart y a sus dibujadores de fan art. El anime y manga donde estamos usando la temática es de Fairy Tail del creador: Hiro Mashima-sama. La historia donde estamos situada es del manga/anime, no obstante tiene algunas modificaciones y cosas agregadas. Las imágenes usadas aquí (editadas) son del foro, básica mente nos pertenece de está manera, si lo tomas es robo, puedes tomarlas de algún lado y hacer tu propias modificaciones, ¡Se autentico!, las tablillas usadas del foro también son de Shoei a excepciones las que salgan tablillas con otro crédito que no sean de él. Agradecemos también a FA (ForoActivo) sin ellos no hubiera posible esto ¡GRACIAS!.

¡Atrapenlo! [Libre]

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¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Vie Ago 07, 2015 10:29 am

Off-rol:
Es un tema libre, así que todo el que quiera entrar sera bienvenid@ ^^
Viene de esta misión:
http://ft-fp.foroactivo.mx/t325-espero-que-seas-sexy-mision-rango-e
Habían pasado ya varias horas desde el final del concurso, y ya que nunca le dieron un horario de vuelta en el gremio decidió quedarse un tiempo más en Magnolia, principalmente para dar una vuelta por la ciudad y conocer, no era la primera vez que venía pero si la primera que se quedaba por más de unos minutos. En anteriores oportunidades solo estaba de paso, y ya que tenía tiempo quería aprovecharlo, recorrer la ciudad y hacer algo de turismo...

- ¡Deme otro plato por favor! -

O pasársela en un restaurante, devorando cuanto plato de comida le ponían al frente, también era una opción, y una muy plausible pensando que se trataba de Alex.

Hacía ya casi una hora que había llegado a ese restaurante, ubicado frente a uno de esos canales de agua que recorrían la ciudad, con la peculiaridad de que en la puerta había un cartel donde se leía "Todo lo que puedas comer", prácticamente un imán para el joven dragón slayer. Desde su llegada hasta ese momento ya había acumulado una buena cantidad de platos sobre su mesa, todos apilados uno sobre otro, además de algún que otro hueso sobre ellos. La gente ya comenzaba a preguntarse si ese chico era normal, pues pocas veces habían visto a alguien comer de tal manera, tal cantidad de alimentos.

- Emm, disculpe -una de las meseras del local trato de llamar la atención del muchacho, logrando que despegara la mirada de la comida para posarla sobre ella y asentir con levedad, indicando que la escuchaba- Perdón por preguntarlo así ¿Pero usted tiene para pagar todo lo que va comiendo? -pregunto la mesera y luego se quedó callada, esperando una respuesta.

- Claro señorita, yo... -un pequeño sonido, apenas audible pero audible a final de cuentas, lo hizo frenarse, levantándose de su lugar en la mesa para mirar un segundo por la ventana que se hallaba junto a la misma antes de, sin dar explicación alguna, salir corriendo fuera del local, frenándose delante de este para mirar alrededor mientras trataba de agudizar el oído y localizar la fuente de ese sonido que había oído antes.

- ¡Ayuda! ¡Ese chico se quiere ir sin pagar! ¡Deténganlo, por favor! -se escuchó el grito de la mesera al esta haber seguido al muchacho hasta fuera del local, o bueno, solo hasta el umbral de la puerta, lugar donde se frenó y comenzó a gritar pidiendo que alguien detuviese al chico.

Alex no tenía pensado volver a entra al loca, al menos no en ese momento, pues si lo que había escuchado era lo que sospechaba entonces debía encargarse de ello lo más pronto posible, ya luego volvería y pagaría por la comida.
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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Dom Ago 30, 2015 6:45 am


Hacia calor. Era el tercer helado que me comía y ni así lograba calmar el ardor que emanaba mi piel. Incluso el pobre de Spike estaba comenzando a desesperarse, y eso que es  una tortuga de tierra. En los locales donde me estaba quedando para tomar la sombra no lograba mantenerme porque a los pocos minutos se colmaba de gente llenando el ambiente de radiación y unos cuantos aromas simplemente inexplicables. Creía que después del ridículo espectáculo que se había montado en la playa la gente regresaría a sus respectivos hogares y podría descansar un poco de todos ellos, pero el lugar estaba infestado en masa. La cabeza comenzaba a dolerme y el helado a derretirse. Creo que debía comprarme uno más antes de regresar al hotel.

No sabía cuales eran los efectos secundarios del dolor de cabeza pero tal vez se incluían los chirriantes zumbidos en las orejas porque no dejaban de molestar. –Creo que estoy escuchando voces–miré sobre mi cabeza, en donde estaba colocada mi tortuga, para ver si concordaba conmigo. Pero segundos más tarde, volví a escuchar el mismo zumbido solo que esta vez mucho más nítida. Alguien estaba gritando a lo lejos: – ¡Deténganlo, por favor! –de una forma desesperante. Quise girar para ver de donde provenían dichos gritos, pero para mi mala suerte, un sujeto había chocado conmigo tirando lo que restaba de mi helado.

Entre en shock. Miré lo que restaba de mi helado y el cadáver que se encontraba ahora en el suelo. Era como si hubieran partido a una persona en dos…solo que…más deliciosa. Quise averiguar hacia donde se había dirigido el desgraciado que tiró mi helado y darle el castigo de su vida, pero no esperaba con encontrar a un sujeto corriendo…y a una pequeña tortuga sujeta a su ropa. Spike se había sujeto de sus ropas para no tener una dolorosa caída contra el suelo. Es estúpido si lo pienso mejor considerando que tiene un caparazón para protegerlo.

Fue el colmo, primero mi helado y ahora Spike, principalmente mi helado…es decir Spike. Podría alcanzarlo yo misma sin problemas, pero no podía dejarlo ir sin una merecida paliza. Así que junte la magia necesaria para transformarme en Hinezumi y perseguir a ese maniaco antes de perderlo de vista –Estás muerto imbécil– al menos un poco de acción no me vendría tan mal.







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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Dom Ago 30, 2015 5:30 pm

Parado frente al local y con aquella mujer gritando a los cuatro vientos como me había ido sin pagar, y pidiendo que me atraparan, no puedo evitar sentirme algo incómodo, principalmente por las miradas curiosas, y otras molestas, de la gente que pasa por allí y escucha los ruegos de la chica porque me dieran caza. Es curioso, aún no he dado un paso para alejarme de allí pero la muchacha grita como si ya me encontrara lejos, corriendo para no pagar por la comida. Que exagerada, es lo único que puedo pensar sobre aquella mujer.

- Tsk, no vale la pena -la mire de reojo, por sobre mi hombro al estar dándole la espalda, entrecerrando el ojo con cierta molestia. Luego volví a mirar el camino y, tratando de ignorar las miradas de la gente, eche a correr por el borde de aquel arroyo que cruzaba frente al local del cual había salido, aquel que bajaba hacía la zona residencial de la ciudad. Trato de mantenerme centrado en el camino, buscando no cruzarme con algún "Héroe improvisado" que intente frenarme, obedeciendo los gritos de la mujer. Lamentablemente, uno de ellos me tomo por sorpresa al levantarse de donde estaba sentado, en una de las mesas al aire libre de un restaurante, y se lanzó contra mí, tratando de taclearme por mi izquierda para empujarme contra el agua del arroyo a mi derecha. Para su mala suerte, no estoy tan oxidado en reflejos, así que aproveche la fuerza con la que venía para dar un pequeño salto, apoyando una mano sobre su cabeza y haciéndome apoyo allí para pasar por sobre él, dejando que siguiera de larga hasta caer al arroyo por la velocidad con la que venía al cargar contra mí.

Volví a mirar al frente tras la pequeña maniobra, percatándome de que, como sigua así, voy directo a chocar con una muchacha de cabello rubio que va caminando con un helado en la mano y... ¿Una tortuga en la cabeza?- Mierda -llegue a decir en voz baja al notar que me era imposible evitar el choque, así que como pudo me gire para intentar rodearla y que el golpe no fuera de lleno, sino solo el roce en su hombro, aun roce algo brusco. Di un par de tropezones tras esto, habiendo perdido el equilibrio por la repentina maniobra que tuve que improvisar allí. De igual manera logre recomponerme y continuar mi camino, pero no llegue a alejarme mucho cuando escuche las amenazadoras palabras de la chica tras de mí. Voltee a tiempo para ver el momento en que cambiaba su aspecto a uno mucho más... no sabía cómo describirlo, ni exactamente cual magia era esa, pero definitivamente se veía como que me iba a doler si me alcanzaba.

- En verdad te pasas a la hora de hacer amigos, tuerto idiota -me reprendía, pues no era la primera vez que me pasaba algo similar. Entre viajes y viajes me había ganado más de un enemigo, y la mayoría por malentendidos como este. Continúe corriendo, sumándome la presión de que si me alcanzaban... dolería, definitivamente dolería. Me frenaría a explicar las cosas, o luchar en ultima instancia, pero tengo cosas más importantes de las cuales ocuparme ahora mismo. Ese peso que siento  en el hombro derecho, por ejemplo- ¿Pero qué? -me sorprendí al notar como la tortuga que antes iba tranquilamente sobre la cabeza de aquella muchacha, ahora se aferraba firmemente al hombro de mi chaqueta- ¿Por esto me quiere matar? -en ese sentido, era comprensible, pero, tampoco voy a lanzarle la tortuga mientras vamos corriendo, ni que fuera tan bruto. De momento la dejare allí, ya cuando llegue donde tengo que llegar la bajare de mi hombro y dejare en un lugar seguro donde pueda ser recogida por su dueña.

Voy sorteando a los peatones como puedo, acercándome a la zona residencial de la ciudad con la esperanza de llegar a tiempo, y que mi perseguidora no me alcance antes. Definitivamente después de esto tendré que dar varias explicaciones, pero ya pensare en eso luego, de momento debo concentrarme en no chocar con nadie más y acelerar un poco el paso, porque como voy estoy con el tiempo justo, o al menos según lo que puedo escuchar.
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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Lun Ago 31, 2015 1:49 am


Debí transformarme en Hinezumi desde que llegué aquí. Lo que amaba de ella, era su resistencia al calor así me habría ahorrado los malestares que sufrí en el transcurso de mi viaje. Pero no era el momento para quejarme del pasado, ahora mismo debía ubicar el punto exacto donde se encontraba mi presa que no dejaba de correr. No tenía idea de hacia donde se dirigía, pero lo iba a destruir a como de lugar por lo que me hizo y por llevarse de rehén a mi Spike. Impulsada por las llamas de mis pies, tomé mayor velocidad para alcanzarlo, pero el pelirrojo si que era rápido.– ¡Oye tú regresa aquí y pagame el helado que me tiraste! –mi sentido de orientación era pésimo en situaciones como estas, comprendí porque el maestro insistía tanto en que visitáramos otros lugares solo para casos de emergencia, pues uno nunca sabe con lo que te puedas topar.

A juzgar por la velocidad en la que iba y los gritos histéricos de una señora, ese joven debió robar algo de gran valor y además era todo un experto a la hora de huir. Supongo que no era la primera vez que robaba. Si lo atrapaba, quizás lo entregaría a las autoridades y utilizar el dinero en más helados, o libros…si ¿por qué no? Tal vez un par de antigüedades no me vendrían tan mal, después de todo, no me gusta tener dinero sin gastarlo y las tiendas de antigüedades de esta ciudad son mejo–...

Acabo de caer en la cuenta de que me distraje. Y lo peor, perdí por completo de vista al muchacho. Si fuera de noche, Spike habría vuelto sin problemas conmigo, no creo que una tortuga gigante con un mazo del mismo tamaño pase desapercibida frente a la gente. Me detuve unos segundos y medité el asuntos. Quizás si esperaba al anochecer me ahorraría el tener que buscarlo, sin mencionar que acabaría con ese sujeto roba tortugas y tira helados sin mucho problema– ¡Maldición no puedo hacerlo! –estaba desesperada. Gritar en medio de la calle y tirar de mi cabello no iba a servir de nada. No puedo exponer a Spike de esa forma, no me lo perdonaría. Tendré que pedir indicaciones, no me quedaba de otra.

Me acerqué a un señor que estaba levantando coles del suelo y las acomodaba en su lugar–Disculpe señor, de casualidad ¿vio pasar a un joven de cabello rojo y una tortuga? –el anciano no se veía contento, al igual que las personas que estaban a su alrededor. – ¿Ese jovencito que casi destruye mis coles? ¡Por supuesto! Se fue por allá–de forma amable, el señor me indicó por donde se había ido al igual que unas cuantas personas que también habían sufrido lo mismo que la señora con sus puestos de comida, revistas, flores, entre otras cosas. Parece que no lo hizo conscientemente, por mucho que uno trate de evitar a las personas puede causar un efecto dominó sin problema alguno. Les agradecí por su amabilidad y comencé a correr logrando escuchar a al anciano nuevamente: – ¡Dale una paliza de nuestra parte! –no tenía por que pedírmelo, por supuesto que le iba a dar su merecido.

Tuve que trepar las paredes para no repetir lo mismo que el había echo y evitarme problemas como estropear los puestos de las personas. Desearía que Hinezumi la vista de un halcón, pero no puedo pedirle a un ratón que se comporte como su depredador pero fue lo suficientemente útil para localizar al pelirrojo nuevamente y aumentar mi velocidad. No todos los días vez a un pelirrojo corriendo a toda prisa con una tortuga a la deriva. Era mucho más fácil alcanzarlo desde arriba, tenía que agradecer que las llamas traseras aún no se volvían blancas. Tomé el vuelo necesario para dar un salto y caer justo delante del pelirrojo antes de que se me volviera a escapar. – ¡Tú, devuélveme a mi tortuga y el dinero que me debes! –no era de buena educación apuntar con el dedo. Pero el sujeto se lo merecía.







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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Mar Sep 01, 2015 2:26 am

Luego de unos pocos minutos corriendo me arme de valor y mire atrás, notando que al parecer había perdido a mi perseguidora, al menos de momento. Vamos que tenía a su tortuga conmigo, debía de verla de nuevo para devolvérsela, pero de momento me relajaba el saber que si me frenaba no me patearían la columna para alentarme a seguir corriendo- Jeje, así poder ir más relajado -reí con levedad mientras seguía mirando hacía atrás y corría, sin confiarme del todo y a la espera de que aquella chica apareciera de nuevo. Cuando finalmente me convencía de que la había perdido, volví a voltear al frente, a tiempo para esquivar a un peatón que se me había puesto delante.

- Uff, por poco -sonreí con diversión, poco más y me llevaba puesto a aquel sujeto. Si, había hecho bien, ahora me dirigía directo a un puesto de coles ambulante- ¡Mierda! -por simple reflejo logre dar un pequeño salto, ayudándome con una leve explosión de fuego en la suela de mis pies para elevarme un poco más y así pasar por encima del carro con coles que llevaba un hombre mayor, pero no pude evitar tirar algunas al rosar la carreta con la punta de las botas- ¡Oye!¡No te vuelvas a acercar a mis coles jovencito! -pude escuchar su grito mientras continuaba corriendo a los tropezones por la pérdida de equilibrio causada por haber tocado la carreta en pleno salto. Choque con algunas personas y puestos ambulantes más antes de poder recuperar el equilibrio. Cuando finalmente pude frenarme mire atrás, me había ganado un buen par de miradas de molestia por lo que acababa de hacer- Emm, lo siento, voy apurado -me disculpe como bien pude y seguí corriendo, tratando de ignorar las miradas que me taladraban la espalda. Si, definitivamente no me estaba haciendo buena fama en Magnolia.

Poco minutos más pasaron cuando sentí como el peso sobre mi hombro derecho se iba soltando, y al mirar el lugar en cuestión me percate que la tela de la chaqueta se estaba rompiendo, y la tortuga caería si no hacía algo- A ver, ven aquí pequeño monstruito -acerque mi mano izquierda al animalito, tratando de evitar que me mordiera o algo mientras la tomaba por el caparazón, esperando que se soltara o terminara de romper la tela para llevarla "apresada" entre mi mano y mi hombro- Ains, menudo viaje ¿No? -le pregunte como si me entendiera, volteando de nuevo al frente para seguir mi camino, ya quedaba poco.

Lamentablemente no llegue recorrer mucho tramo más antes de que la chica de antes, literalmente, me cayera del cielo para pararse justo frente a mí, señalándome de manera acusadora mientras exigía a su tortuga y el dinero que le debía, seguramente refriéndose al dinero por haberle tirado el helado- ¡Piensa rápido! -aprovechando que seguía sosteniendo a la tortuga con mi mano, sujete su caparazón con la palma entera de esta y de un rápido movimiento la lance contra su dueña, sin mucha fuerza, después de todo solo era una distracción para poder cambiar rápidamente de dirección y lanzarme al arrollo que corría a nuestro lado, cayendo dentro del agua y cruzándome rápidamente de orilla para volver a subir al otro lado del afluente de agua- ¡Te pagare el helado luego! -le grite desde allí, continuando con la carrera hasta la zona residencial de Magnolia, que no podía estar muy lejos ya.
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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Miér Sep 02, 2015 5:28 am



No me lo podía creer. Hace unos instantes tenía acorralado al sujeto que había robado a mi tortuga y el causante de ciertas calamidades cada paso realizado. De verdad empezaba a fastidiarme ese sujeto. Pensaba en tomar mi posición de ataque, pero me distrajo un movimiento rápido echo por él donde incluía a mi Spike de por medio, estaba lanzando…LANZANDO A UNA TORTUGA FRENTE A MIS OJOS. Tuve que hacer a un lado la idea de combatir si quería atrapar a mi compañero. Sostuve entre mis brazos a Spike y luego le miré bastante asustada al creer que algo le había pasado durante el transcurso de nuestra separación, si ese sujeto era capaz de lanzar a un animal indefenso frente a las personas, no quiero siquiera imaginarme lo que hará cuando nadie lo ve. – ¿Estás bien? ¿Te hizo algo malo ese sujeto? –no sabía si llorar de alegría al verla sin un solo rasguño o de la inmensa furia que se estaba apoderando de mí. Pero nuevamente, antes de poder reaccionar, el pelirrojo se había escapado nuevamente saltando al arroyo y mencionando que pagaría su deuda conmigo– ¡Vuelve aquí aún no te he dado la paliza de tu vida! ¡Regresa! –Rayos, rayos y mil rayos. Magnolia se ha convertido en lugar número uno de mi lista de “Lugares al cual no volver jamás” de por vida.

Deshice el Take Over volviendo a mi forma humana para ahorrar lo que restaba de mi poder mágico. No iba a malgastarlo en buscar nuevamente al niñato cobarde, simplemente no lo haré. Por más que odie el maltrato animal no valía la pena ir en búsqueda de aquel maleante. Coloqué a Spike nuevamente sobre mi cabeza mientras buscaba la manera de volver hacia el hotel donde me estaba hospedando. Lo primero que haré al llegar será tomar una larga ducha helada y dormir lo que me resta de estas vacaciones. Mañana a primera hora volveré hasta mi gremio con una reprimenda especial para los idiotas de Nobarly y Rocker por sugerirme Magnolia como el mejor lugar para pasar el tiempo a solas. Inútiles magos.

–Wild Fuoh…–dije sin muchos ánimos. No me apetecía mucho imitar los movimientos salvajes de mis compañeros y menos cuando me encuentro sola. Pero cada vez que menciono el nombre del alguno de ellos o incluso el nombre del gremio tiendo a gritar el slogan del cual estamos orgullosos. Es como una especie de tic.

Tuve que pedir indicaciones para dar nuevamente con la zona hotelera de Magnolia si quería llegar a tiempo antes del atardecer. Spike suele impacientarse mucho y detesto cuando lo hace pues suele morderme el cabello o las orejas para apurarme. Como no si no supiera porque lo hace. Miré hacia arriba topándome con sus grandes ojos amarillos esperando alguna maña que me dijera que me estoy retrasando. Pero no lo hizo. Al parecer su estadía con el chico lo había dejado algo intranquilo, mi tortuga sabía algo que yo no. Tendré que esperar hasta el anochecer para que me lo diga aunque soy mucho más impaciente que él. No supe como pero di con mi hotel, podía sentir esa fría agua sobre mi piel causando unos pequeños erizos a causa de mi imaginación. La recepcionista me recibió cordialmente y como protocolo pregunto si había tenido un buen día, cosa que preferí no contestar y me deseo una agradable estadía además de las buenas noches. –Ya llegamos Spike, no tienes porque preocuparte de ese chico otra vez. Eso espero. Mañana a primera hora nos regresamos–llegué hasta la puerta de mi cuarto y antes de entrar di un gran suspiro.

Y luego otro suspiro más. Y luego otro...y luego otro. Hasta que por fin recordé en donde había visto ese rostro tan varonil pero a la vez femenino. Era el mismo sujeto que había participado en el dichoso concurso, si es que se le puede llamar concurso a lo que presencié. Ahora no me extrañaba porque actuaba de manera tan sospechosa. Cualquiera se pondría de esa forma si todo el mundo te llamara "De dudosas preferencias" frente a todo el mundo. Reí un poco. Podrá ser un ladrón, maleante y hasta abusador de animales. Pero el sujeto era gracioso.






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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Miér Sep 02, 2015 9:37 pm

La pequeña maniobra que intente parecía haber funcionado, pues me encontraba al otro lado del "arroyo" y sin un rasguño, mojado eso sí, pero me había salvado de recibir la "Paliza de mi vida" de parte de aquella muchacha de cabellos rubios. Reí con levedad ante tal amenaza, se notaba a leguas que me tenía bastante odio y que quería descargarlo pronto, preferiblemente sobre mis pobres huesos. En otras circunstancias me hubiera frenado, y si quería pelear, aunque no me gustara la idea, pelearía con ella, al menos para que me tirase toda la rabia encima y no quedar en malos términos, ósea que la próxima vez que me vea no se me lance al cuello sin dar aviso siquiera.

- No hay tiempo para pensar en todo esto, ya luego me disculpare -trate de no perderme más en mis pensamientos durante lo que restaba de camino hasta la zona residencial de Magnolia, donde me esperaba la razón de toda aquella persecución que se había armado en un momento. Un niño pequeño, de no más de 8 años, lloraba en silencio sentado en la orilla en un pequeño muelle, abrazando sus rodillas mientras miraba el agua con enojo e impotencia, en sus ojos era fácil de leer la tristeza que sentía, pero que quería camuflar con insultos contra el mundo en general- Bueno, a lo que vine -sonreí ampliamente antes de acercarme a la orilla del canal de agua, tras lo cual me lance de nuevo dentro estando a unos pocos metros del muelle donde el niño se encontraba llorando.

Desde el local lo había escuchado, era apenas audible, pero lo fue suficiente como para reconocer que se trataba del llanto de un niño, y luego sus maldiciones contra todo lo que lo rodea. La situación se me hizo rara pero no dude en salir corriendo hasta donde provenía el llanto, con todo lo que esto significo, entendiendo más de lo ocurrido por lo que escuchaba en el trayecto hasta allí- Collar... collar... -bajo el agua no se veía mucho, pero si lo suficiente para reconocer un brillo metálico en el fondo- ¡Allí esta! -me acerque al fondo dando grande brazadas, hasta que llegue lo suficientemente cerca como para tomar con mi mano un pequeño collar plateado con un dije con forma de corazón. Una vez lo tuve conmigo, me apresure a volver a subir, emergiendo justo frente al muelle al que procedí a trepar, sentándome junto al pequeño que me miraba con los ojos bien abiertos- Aquí tienes niño, y la próxima no andes tan cerca del muelle teniendo algo tan importante como eso en tu bolsillo... o al menos asegúrate de que el bolsillo no este roto -no tenía que decir más, el muchacho entendió que sabía lo que había pasado, parecía inteligente a pesar de su corta edad.

- Gracias, señor tuerto -el niño me sonrió con inocencia y se levantó, poniéndose el collar antes de salir corriendo de allí con una sonrisa de oreja a oreja, se lo veía muy contento, caso contrario era el mío.

- Me llamo tuerto... -entre en una mini-depresión al escucharlo llamarme así, pues aunque no me importaba el hecho de que me recalcaran el porqué de que llevara un parche sobre el ojo derecho, que me lo dijese un niño de su edad y con esa convicción en su mirada, eso sí dolía. Luego de unos segundos deje de hacer círculos en la madera del muelle y me levante también, mirando alrededor con mis ropas completamente empapadas, como el resto de mi cuerpo- Bueno... ahora lo que toca -suspire resignado, sabiendo que debía volver por el camino que acababa de recorrer para pedir disculpas y pagar por lo que había comido. Me llevaría grito, vamos era más que seguro, pero al menos esperaba no ganarme tanta mala fama en Magnolia.

Minutos más tarde

- Dios... -literalmente me derrumbe sobre una banca de la calle, había sido un martirio tener que soportar los gritos de la gente que casi había atropellado durante mi pequeño escape, ninguna entendía razones y solo se limitaron a gritarme durante quien sabe cuánto tiempo, pero al final me dejaban ir con la promesa de que tendría más cuidado al correr por allí. Nadie escucho lo que tenía para decir, ni la mujer de aquel local, que solo se limitó a recibir el dinero por la comida y, con la cara de amabilidad más mal fingida que he visto, invitarme a que vuelva un día por su local. ¡Ja! Ni aunque me pagaran, gritona del demonio- Bueno, ahora solo queda la chica tortuga... -ese era otro problema, ya tenía el helado conmigo, una tarrina de medio kilo de mi helado favorito, menta con chocolate, que compre en una heladería por la que había cruzado, pero no sabía dónde estaba aquella chica, ni su tortuga. Aunque bueno, tenía una forma de encontrarla...

La manga derecha de mi chaqueta no estaba, la había arrancado hacía unos minutos por una razón, la misma por la que tenía posibilidad de encontrar a aquella tortuga- Todavía no puedo creer que ese animalito me haya orinado en la chaqueta... -si, como lo han leído, en algún momento de la persecución la pequeña tortuga orino en mi hombro, dejando un olor poco perceptible para las personas normales, pero insoportable para alguien con buen olfato. Arranque la manga en cuanto me di cuenta, dejando mi brazo derecho sin cubierta alguna. En ese momento la había dejado sobre la misma banca en la cual estaba sentado, al otro lado, claro está- Al menos servirá para encontrarlos -me resigne a la idea, encogiéndome de hombros antes de tomar la manga cercenada por al lado que no había sido "marcado" por el pequeño monstruito y acercándola a mi nariz. Una simple olfateada de lejos fue suficiente para captar el olor, y según podía sentir su dueño no estaba muy lejos- Como dice el dicho, al mal paso darle prisa -tome la tarrina con una mano, la manga arrancada con la otra y fui caminando a paso tranquilo hacía donde me guiaba el olor.

Luego de unos pocos minutos llegue a un hotel, bastante bonito y con buena decoración, la verdad se estaba a gusto dentro y eso que solo había llegado al lobby. Al entrar en este pude sentir como muchas miradas se clavaron en mí, y no los culpaba, no todos los días ves a un pelirrojo con un parche en el ojo, la ropa mojada y la manga derecha de la chaqueta arrancada y siendo llevada al arrastre- Disculpe -la recepcionista pareció salir de un trance por mis palabras, un trance típico de "¿Que carajos estoy viendo?"- Estoy buscando a una chica, de cabello rubio y cara de "Cómprame otro helado o te mato" -casi podía ver los signos de pregunta salir de las orejas de la mujer- Lleva una tortuga en la cabeza -con eso pareció encendérsele el foco. Me miro y asintió, dejando claro que sabía a quién me refería, y en consecuente, que estaba allí hospedada- ¿No podría mandarla a llamar? Debo darle algo -la mujer asintió de nuevo, dando luego un par de aplausos que hicieron aparecer en un segundo a un muchacho joven que, claramente, babeaba por la recepcionista, vestido con el típico traje de botones.

- ¿Le digo que la llama alguien en particular? ¿O es una sorpresa? -la mujer me miro con ojos expectantes, pero yo solo me encogí de hombros con indiferencia.

- Que sea una sorpresa, de seguro la pobre estallara al verme -la mujer asintió y le dijo el numero de una habitación al muchacho, que salió disparado a hacer el aviso. Lo que dije no era del todo una mentira, de seguro estallaría al verme, pero no de alegría precisamente- Bueno, esperare sentado por allí -le avise a la mujer y me acerque a un banco de madera que había allí, sentándome en este mientras dejaba la tarrina de helado sobre mis piernas y sacaba un pequeño libro del bolsillo interior de mi chaqueta, el cual estaba arruinado por el agua- Oh vamos, solo me quedaban 10 paginas para terminarlo -lo sostuve frente a mi rostro mientras trataba, en vano, de secarlo soplando sus hojas. Era una historia que me había gustado bastante, y esperaba poder ver el desenlace final pronto, fue la primera que leía de esa escritora, y en verdad me había llamado bastante la atención. Luego buscaría otras publicaciones de la misma, quizás alguna otra me guste.
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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Jue Sep 03, 2015 6:14 am



Finalmente me había librado de aquel incomodo bochorno que había causado el maldito clima de la ciudad. Es sorprendente como la gente logra sobrevivir sin sufrir de alguna insolación. Solo faltaba una bebida refrescante después de la ducha y con eso daba por terminado el día después de haber sufrido una carrera, la cual en definitiva no estaba dentro de mis planes de viaje. Busque dentro de mini-bar alguna bebida, no tan fuerte, que ayudara un poco en mi rutina para poder dormir sin sufrir una que otra pesadilla. Aunque, en estas últimas semanas no he tenido tanta suerte. –Spike, ¿quieres algún bocadillo antes de dormir? –la tortuga si quiera respondió. Seguía sumido en sus pensamientos desde que entramos al hotel y eso me tenía bastante consternada. Algo le estaba molestando. Decidí sacar dos botellas de leche frescas. Serví un poco dentro de uno de los tantos platos que ofrecía el hotel en cada habitación acomodándolo junto a Spike para ver si reaccionaba un poco. Ni un solo gruñido, ni un solo pestañeo. Acaricié su pequeña cabeza para ver si de esa forma al menos lograría mirarme aunque fuese un poco. Lo logré, aunque solo duró por escasos 2 segundos. Tuve que resignarme al final, no puedo ganarle a un animal que no desea interactuar con la persona que salvó su estúpida vida.

Abrí la botella que restaba de leche y comencé a beberla mientras me acomodaba dentro de la cama para leer uno de los tantos libros que había en la habitación, nuevamente cortesía del hotel. Me sentía relajada. No solo por el hecho de haber tomado finalmente un baño de agua helada si no por el que hayan incluido en la colección de libros uno de los autores que más me gustaban. Éste era un libro que no había visto. Tal vez había decidido sacar uno nuevo pues llevaba tiempo que no publicaba nada novedoso y me había puesto un tanto desconsolada, pues era realmente buena.

Por fin había tenido obtenido mi zona de confort cuando la puerta sonó no una, si no varias veces, notando que la persona que se haya atrevido a molestarme tenía bastante prisa. No iba a abrir de no ser porque Spike comenzó a gruñir de manera exaltada y llena de ira en dirección al ruido, y claro, tenía que saber quien había logrado sacar del trance al amargado del acorazado. – ¿Qué desea? –había sido uno de los empleados el que no dejaba de hacer tanto ruido. Y parecía hacer muy mal su trabajo, pues estaba completamente ruborizado y muy apenas le salían las palabras–Ma-ma-…madame, a-alguien la espera en…en la recepción–arqueé una de las cejas e incline la cabeza mostrando confusión. ¡Claro que estaba confusa! Hasta donde mi inteligencia puede llegar yo no había citado a nadie en particular, a menos que los integrantes del gremio hayan decidido darme una sorpresa en venir aquí. Sí, debía ser eso–De acuerdo, lléveme de inmediato–el empleado parecía confundido y ni aunque había aceptado su mensaje, el rubor no lograba desvanecerse de su cara–No irá…vestida d-de esa forma, ¿v-verdad? –fue entonces cuando Spike dio un pequeño gruñido nuevamente dándole la razón al botones. No entendía. Usar blusas es de buena educación ¿no? Entonces por qué dudaban o se molestaban tanto de mi vestimenta. Tal vez las blusas debían usarse en ocasiones especiales, o tal vez era porque no llevaba absolutamente nada por debajo. Aunque opto un poco más por la primera. Decidí darle el privilegio de la duda al pobre botones que no dejaba de temblar–Iré en seguida, dígale a la persona, o personas, que no tardaré–cerré la puerta y di por finalizada su presencia.

Ahora la duda era, ¿qué rayos ponerme? A decir verdad no tenía el porque ir elegante o formal para recibir a unos compañeros que son diez veces peor que cualquier animal callejero. Así que me puse la ropa interior, un short de mezclilla y una playera con el estampado de “Heart Kreuz” sobre él. Ya apunto de salir me despedí de Spike aunque a este le pesara, pues se veía bastante molesto. A pesar de que a la mitad del camino me había dado cuenta de que no llevaba zapatos, decidí no darle importancia y continuar bajando, seguro a los muchachos les alegraría ver que me estaba volviendo mas “salvaje” de lo que acostumbro ser. La recepción estaba vacía, a excepción de una persona que estaba sentado sobre una banqueta. No sabía quien era, pero a juzgar por la cabellera roja supuse que era Warcry en su traje de perro con otra ropa.  Quise darle un pequeño susto. Me fui acercando lentamente hacia su posición festejando el que no tuviera esos ruidosos zapatos que seguro lo habrían arruinado, incluso la recepcionista no había notado mi presencia hasta que me acerqué y dio un pequeño susto que tuve que silenciar con mímica para que no arruinara la sorpresa. Suerte que las mujeres nos comunicamos entre sí. O al menos eso dice en los libros.

– ¡Wiiiiild Fuoh~! ¡Warcry! –abracé su espalda aprovechando su posición porque si estuviera de pie no podría ni alcanzar sus hombros. Muy a pesar de mi mal día, me alegraba de ver a uno de los míos finalmente. Mientras acurrucaba mi espalda sobre su espalda, me exaltó un olor nuevo proveniente de él un tanto diferente a lo que estaba acostumbrada– ¿¡Te bañaste Warcry!? Creí que ibas a romper tu record de 4 meses pero veo que no soportabas la idea de visitarme todo hediondo–lo solté para mirar si había cambiado algo en estos últimos días que no lo había visto. No quería perderme el rostro de alguien que no solía bañarse, era como un logro en el gremio– ¡Dime, dime! ¿A qué viniste…a…? –bueno, dicen que todo lo que sube tiene que bajar, ¿qué no? Porque para mi muy, MUY mala suerte, no era Warcry al que había abrazado, si no al amanerado roba tortugas que tuve la desgracia de conocer, o mejor dicho, enfrentar.

– ¡TÚ! –Grite molesta, muy molesta, bastante molesta. ¿Qué no se me nota? Estaba furiosa. Aquél sujeto había tenido las agallas para llegar hasta mi posición, ¿para qué? Para concluir lo que no habíamos comenzado seguramente. Es cierto de que los hombres no toleran perder frente a una mujer y menos cuando si quiera lograron enfrentarse. Troné los dedos de ambas manos antes de transformarme pero esta vez en otro Take Over, no iba a darle la satisfacción de enfrentarse a Hinezumi otra vez, tal vez el sujeto ya había planeado algo para derribarla tomando la información necesaria durante ese pequeño intervalo de segundos. No iba a darle esa satisfacción. Prefiero invocar a alguien diferente a pesar de que Hinezumi sea la más fuerte. –No le daré esa maldita satisfacción.

¿Por qué no puedo terminar este día tranquilamente?







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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Vie Sep 04, 2015 1:35 am

Seguía soplando las hojas de mi difunto libro, en un intento desesperado de hacer que las palabras vuelvan a ser legibles, pero era en vano, el agua lo había arruinado por completo. Cuando me di cuenta de ello lo deje a un lado, sobre el banco, y solté un largo suspiro de resignación mientras centraba mi mirada en el suelo, algo deprimido- Solo diez páginas me faltaban... -era una lástima, no podría saber el final hasta que no consiguiera otro libro del mismo, algo bastante complicado pues fue un éxito en su momento y quedaron pocas copias en el mercado, esa la había conseguido por mera suerte un día en que se paseaba por las librerías cercanas al gremio. Y lo peor es que la historia iba muy bien, y esperaba con ansias leer el final una vez llegara al gremio, pero claro, tuve que hacerme el héroe y lanzarme al agua, sin recordar que tenía el libro en mi bolsillo.

En fin, no había más que pudiera ser, pero ver el libro arruinado de esa manera en verdad me molestaba- Bueno... -lo levanto del banco con mi mano izquierda, haciendo un rápido repaso por sus hojas arrugadas y manchadas de tinta- Parece que no hay mucho que hacer ya, pero igual... -mire el libro abierto por unos segundos, en una página al azar, y comencé a soplar de nuevo, como tratando de que las paginas volvieran a recomponerse solo con eso. Era una tontería y lo sabía, pero tampoco me gustaba la idea de tirar el libro o quemarlo, después de todo era un libro que me gustó mucho y no quería que terminara así. Esperaría a que se secase y lo llevaría conmigo, aún tenía un lugar reservado en la pequeña librería de mi casa, donde dejaba cada libro que terminaba de leer, y me parecía lo más adecuado antes de tirarlo

Cuando estuve contengo con el estado del libro, bastante más seco que antes, lo volví a dejar junto a mí, sobre el banco, y me quede en silencio mientras esperaba la llegada de la chica tortuga. La tarrina de helado comenzaba a hacerme sentir frio en las piernas, así que la saque de encima para dejarla junto al libro. Ya de por si tener las ropas mojadas me hacía pasar frio, no necesitaba encima el contacto de la tarrina con el postre- Joder, a este paso terminare enfermando... -hechicero me llamaban, pues apenas termine de decir aquello un potente estornudo me hizo saltar en mi lugar, captando la atención de la recepcionista, que se llevó una mano a la boca para disimular la risa que le dio ver como repentinamente rebote en el banco. Yo no pude hacer más que reír, de seguro luego maldeciría los condenados estornudos, pero de momento solo me daba gracia el sobresalto que me había causado.

Luego de unos pocos minutos, en los cuales el botones llego y me aviso que la señorita ya bajaba, finalmente esta dio señales de presencia en el lobby, pero no de la forma que... esperaba- ¿Warcry? -arquee una ceja, sobresaltado y algo confundido por el repentino abrazo y el cambio de nombre que me habían hecho- Emm -no sabía exactamente qué decir, pues la situación era bastante rara y no estaba preparado para algo así. Me veía más huyendo de sus patadas, no siendo abrazado al ser confundido con un sujeto que al parecer no se bañaba muy a menudo.

Me sobresalte por al grito, pues había sido demasiado cerca de mi oído, por lo que de un salto me levanto del banco, alejándome unos metros antes de voltear de nuevo hacía la chica, que al parecer ya estaba preparando su magia para darme la paliza de mi vida, citando sus palabras en la persecución- ¡Espera, espera, espera, espera! -trate de frenarla, agitando los brazos frente a mí en forma de negación- No vine a pelear, solo traje el helado... -por mera seguridad coloque ambos brazos frente al rostro, tapándolo con el antebrazo y señalando con el indice de cada mano la tarrina que estaba sobre la banca- Ese helado... -miraba a la chica por el pequeño espacio que había dejado entre mis brazos, con la esperanza de que me haya escuchado y no intente matarme, al menos no hasta salir del lobby y guardar el helado para que no se derritiese.
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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Sáb Sep 05, 2015 2:40 am



– ¿¡Debes estar bromeando!? –no podía creer que el sujeto cayera tan bajo. Venir hasta mi hotel con el pretexto de haber traído un helado es lo peor que pudo haberme echo. Era algo que tenía que agregar a mi lista de “Razones para odiar a los pelirrojos” sin duda alguna. ¿Por qué no me dejaba en paz? O por lo menos, haber esperado hasta mañana para pelear si era lo que tanto deseaba. No tenía tiempo para esto, era solo cuestión de tiempo para que el atardecer llegara. Tampoco podía pelear en medio de la recepción. No durarían en echarme a la calle con todo y tortuga sin importarles que una joven pasara la noche en la oscura calle. Estaba comenzando a desesperarme y el pelirrojo no ayudaba en nada– ¡Debes irte! No peleare contigo en este lugar–tuve que morderme la lengua si no quería dejar salir todo el odio en una sola oración.

Noté que la recepcionista no sabía como actuar. La pobre estaba dudando si llamar a la policía o esperar a que arregláramos esto de manera civilizada. ¿Pero es que en verdad esperaba a que me tragara su escusa de que solo traía helado? Nadie es tan tonto como para tragarse eso. De la nada se había convertido en una persona amable dispuesto a pagar los daños que cometió, que había decidido buscarme para darme un cono, vaso o lo que sea de helado. Solo le faltaba decir que había arreglado sus asuntos con el señor de las coles y el resto de locales para sonar mas inocente. Ahora tenía dudas. No solo estaba mintiendo sobre el porque de su aparición si no que se la estaba creyendo el mismo al señalarme un lugar donde se encontraba el inexistente helado. Solo es una trampa Arcueid, ni se te ocurra bajar la guardia. Pero el sujeto era tan convincente que tenía la tentación de voltear. No mires Arcueid, no mires, no mires, ¡oh mierda! Y sin darme mi mirada ya estaba en la dirección que me había indicado.

Era cierto. La verdad no quería creerlo pero ahí estaba, frente a mis ojos, había una tarrina justamente en la banca donde segundos antes estaba sentado y junto a el un pequeño libro que se veía en muy mal estado. Eso me entristeció bastante. En primera porque había dicho la verdad y en segunda porque no me gustaba que los libros se dañaran a tal grado de no poder ser leídos nuevamente. Baje la guardia tomando una postura diferente y más relajada. No quería pedirle disculpas, pero era lo menos que se merecía–Lo siento si te asuste–coloqué ambos brazos sobre mis caderas buscando una manera de arreglar este asunto y continué: –Pero eso no arreglará este asunto. No puedes ir por ahí corriendo como si nada fuera a pasar, tienes que tener más cuidado. ¿Qué hubieras echo si alguien salía lastimado? –le reprimía mientras realizaba movimientos corporales para ver si captaba mi lenguaje un tanto molesto pero a la vez calmado, al menos más calmado que antes.

Giré para ver a la recepcionista indicándole la situación del estado y que podía mantenerse tranquila, espero que con eso no me eche de aquí. Ahora solo faltaba ese delicioso helado–Y dime…¿de qué sabor es? –le sonreí mientras colocaba ambos brazos tras mi espalda. Estaba intentando enmendar su error a través de comida, eso me agradaba, no todas las personas arreglan sus problemas de esta manera. Caminé hasta el banco indagando el contenido del helado y aproveche para ver que clase de libro había sufrido tal magnitud de perjuicio. Tomé ambos objetos en mis manos hojeando un poco el pequeño libro deteriorado– ¿Es tuyo? –miré dudosa a la persona que se encontraba frente a mí. No tenía finta de lector y mucho menos de un lector con buenos gustos literarios–Yo acabo de comenzarlo a leer. Al hotel le pareció buena idea incluirlo en los cuartos, supongo–me encogí de hombro y antes de sentarme en la banca busque una zona que estuviera seca, ¿por qué estará mojado?; los hoteles deberían mantener en mejor estado sus muebles si querían mantener contenta a la clientela.

Di una pequeña probada al helado sin darme cuenta de que ya lo estaba devorando de tan delicioso que estaba. Buen gusto en libros y helados, debería darle algunos puntos con eso. Mientras devoraba el helado, inspeccioné nuevamente el libros, pero era completamente ilegible, solo un mago de escritura podría arreglar este tipo de daños. Aunque no conozco a ninguno.







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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Sáb Sep 05, 2015 5:05 pm

Permanecí en aquella posición defensiva, cubriéndome el rostro y esperando que la chica de cabellos rubios se tranquilizara, o al menos diera indicios de hacerlo, pero nada, sus gritos dejaban claro que no se fiaba nada de mí, ni siquiera para mirar en la dirección en la que le señalaba que estaba el helado, y eso que allí estaba, pero claro ella no quería bajar la guardia ni para bajar la mirada un poco. Vamos, ¿En verdad tengo cara de tan mala gente? No puedo negar que me sentí un poco ofendido por ello, en especial porque todo había sido un accidente. Jamás busque chocarme con ella ni que su tortuga se aferrara a mi brazo, pero claro al final todo había sido mi culpa y no importaba que razón tuviera, para los demás todo era una excusa para justificar mi falta de cuidado al correr. Ya me lo habían dicho durante la tarde, todas aquellas personas que choque en la carrera y que luego busque para disculparme. Pero claro, la primera impresión siempre es la que vale, ya para ellos estaba tachado como bruto o directamente como idiota, citando sus propias palabras al encontrármelos.

Ya me estaba resignando a que debía irme cuando, para mi sorpresa, la muchacha cedió en su terquedad y miro donde le señalaba, encontrándose con la tarrina de helado y el libro que estaban sobre la banca donde me encontraba esperándola segundos antes. Fue claro en ese momento que los niveles de odio contra mi habían bajado bastante, pues su postura ya no era la de "Te mueves y te dejo sin hijos para toda la vida"- ¿Eh? No, no. Yo soy quien vino aquí a disculparse -la repentina disculpa me tomo por sorpresa, haciéndome romper la postura de defensa que llevaba sostenida desde hacía ya unos minutos, dejando ambos brazos a los costados de mi cuerpo. La reprimenda tampoco tardo en llegar, pero al menos era con un tono mucho más amable que el resto de personas que ese día me habían dicho algo similar- Ains, si, lo sé, pero tenía mis razones para apurarme -la mire por un segundo, dudando de si contarle mis razones para correr de aquella manera. Al final decidí que no era necesario, nadie me había creído hasta el momento ¿Por qué ella lo haría?- Dejémoslo allí, después de todo nadie ha creído mis razones. Tendré más cuidado la próxima -me encogí de hombros, restándole importancia al asunto de la razón de mi repentino escape.


- No sabía de qué sabor era el helado que te eche a perder, así que traje de mi sabor favorito: Es menta con chocolate -respondí a su pregunta, sonriendo de solo recordar el sabor de dicho gusto de helado. Aún le agradecía a Olga por hacerme probar ese sabor de helado un día de calor en el gremio, desde entonces cada que podía compraba. Casi toda la paga de las misiones se me iba en helado. En las temporadas de calor siempre tenía suministros guardados bajo llave.

Mire curioso cuando se acercó a mi difunto libro, volviéndome esa sensación de tristeza al recordar el estado en el que estaba el pobre libro tras haberse aventurado en el arroyo, metido en el bolsillo de mi chaqueta- Pues sí, es mío -mire el objeto con cierta pena- Murió hoy cuando me lance al agua, ni siquiera recordé que lo llevaba en el bolsillo de mi chaqueta -me acerque a la banca y me senté en la zona que ya había dejado mojada, pues mi ropas aún estaban húmedas y mi cabello dejaba caer alguna que otra gota de agua que se había quedado perdido entre las hebras rojizas. Recuerdos del lago- Estaba intentando secarlo un poco para poder guardarlo en mi casa, junto al resto -me recline hacía atrás, mirando el techo del lobby con cierta frustración- Solo me quedaban diez páginas para que lo terminara y se pudiera retirar -hablaba como si se tratara de una persona fallecida, pero no podía evitarlo, en verdad me molestaba mucho haber sido tan idiota de no recordar que llevaba el libro en el bolsillo a la hora de lanzarme al agua.

- Por cierto... -desvíe la mirada del techo de nuevo hacía la chica, recordando cierto detalle de esa tarde- ¿Cómo está tu tortuga? -para un animal lento como una tortuga, tenía que haber sido una experiencia bastante... aterradora, tener que ir colgada de mi brazo mientras corría por allí- Espero no haberla asustado, creo que debería disculparme con ella también, aunque... pensándolo bien creo que lo último que quiere ver en este momento es a mi ¿No? -volví a mirar el techo, tras lo cual trate de contener un repentino impulso que supe reconocer. Dure unos pocos segundos soportando, pero finalmente cedi y solté un potente estornudo que me hizo rebotar en la banca. Cuando aterrice se podía escuchar la pequeña risa de la recepcionista, que no pudo contenerse como la última vez al verme saltar de esa manera de nuevo- Agh, lo siento. El agua estaba fría -me disculpe tras volver a acomodarme en el lugar, escuchando las carcajadas de la mujer que atendía la recepción ¿En verdad tan alto había saltado?
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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Miér Sep 09, 2015 2:59 am



Las personas son muy extrañas al momento de arreglar malos entendidos. Se hace una cadena infinita e incomprendida de disculpas entre los involucrados, bueno…a lo que he leído. Como no quería una escena de esas opte por darlo por terminado–Acepto tu disculpa, espero que te hayas disculpado con las demás personas que les ocasionaste problemas–bueno, al menos el tampoco quiso dar una mayor explicación de sus motivos, la verdad ni si quiera me interesaba, solo el porque rayos aventó a una tortuga indefensa de la nada. Continué devorando el helado mientras me explicaba lo que le había sucedido al pobre libro. Tenía que decirme donde había comprado éste manjar, sería el último lugar que visitaría antes de regresar al gremio, tal vez compraría un par de galones para los muchachos, seguro les encantaría. Y sin duda compraría del sabor que me indicó, nunca había probado tal sabor durante todos estos años mal vividos. Mi misión no me daba mucho tiempo libre y solo probada las cosas que venían en los libros o los cuales estoy mayormente familiarizada. Debería probar más cosas de ahora en adelante.

–Avanzaste lo suficiente. Muchos ni siquiera llegan a la mitad del libro, creen que es “complicada” su forma de escribir–hice el gesto de comillas con ambas manos mirando al desilusionado pelirrojo. Me daba mucha lastima que no haya podido terminar el libro y a tan solo unas cuantas paginas de finalizarla, tal vez debería prestarle el de la habitación, pero no creo que a Spike le agrade mucho verlo y ya casi anochecía. Pero no parecía tan mala persona, incluso le preocupó el estado en el que se encontraba su antiguo rehén, era lo menos que podía hacer. –Spike…es especial, aceptaría tus disculpas siempre y cuando fueran sinceras, así que no creo que tengas problemas con ello–desvié la mirada hacia el helado pues por alguna razón ya no sentía más su sabor; me lo terminé sin darme cuenta. Vaya que mala pata, tenía ganas de probar más. Lo único que me quedaba por hacer era morder la cuchara de plástico como manía mía cada vez que terminada de comer algo tan delicioso–Pero se encuentra bien, muchas gracias. Aunque sigo sin comprender porque la lanzaste como si fuera cualquier cosa–lo miré de manera desafiante usando la cuchara como un arma apuntando directamente a su cuello. No quería que lo volviese a hacer así que se lo tenía que dejar bien en claro que si repetía esa estúpida acción…lo mataría.

Bueno al menos comprendí porque la banca se encontraba tan mojada. No recuerdo haber sentido tal humedad al momento de abrazarlo, mi euforia a veces hace que olvide las cosas importantes como éstas. Tuve que seguirle la corriente a la recepcionista, no todos los días vez a un tuerto dar un salto como ese cada estornudo realizado. Debería regresarse a su casa, en ese estado podría pescar un resfriado en cuestión de minutos–Puedes tomar un baño en mi cuarto–me levanté del banco y estiré un poco mi cuerpo recordando lo bien que se siente el recorrer del agua sobre mí. Miré a la recepcionista que ahora se encontraba en un estado bastante común para mí. Ya lo han hecho varias veces mis compañeros siempre que ofrezco mi ayuda o algo similar; un rostro completamente enrojecido y balbuceos por montones. Busqué la manera de decirlo de una mejor forma sin que se altere tanto la recepcionista. Tal vez en el reglamento estaba prohibido la entrada a personas no registradas a menos que los huéspedes pagaran una suma extra. Tendría que preguntarle cuando saliera de su estado–Sirve que me platicas como terminaste en éste estado. Será bastante divertido–recordé otra cosa que tal vez podría convencerle sin problemas– ¡Ah! También puedo prestarte el libro que no terminaste de leer. Diez hojas se terminan en pocos minutos–di un pequeño salto de alegría esperando que aceptara mi invitación.

Ahora el problema era ver si Spike también aceptaba la invitación. Miré la puerta de la entrada para ver en donde se encontraba el sol. Aún era temprano, así que tenía que aprovechar si quería escuchar su odisea.








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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Miér Sep 09, 2015 8:15 pm

Sentí que me quitaba un enorme peso de encima al fin, aquel que venía cargando desde que tuve el brillante impulso salirme de aquel bendito local sin decir nada. Ella era la persona a la cual, según yo, más le había "Jodido" de cierta forma la tarde con mi carrerita por Magnolia, y que aceptara mis disculpas me dejaba ya con la consciencia tranquila. Vamos que tampoco me iba a morir de la culpa por quedar en malos términos con una o dos personas, tres o cuatro, después de todo no se puede complacer a todo el mundo y tampoco era mi intención besarle los pies a nadie para que me disculpara- Si bueno... me di un paseo buscando a la gente que me choque por allí. La mayoría solo me dijo que tuviera más cuidado, aunque cierto sujeto que vendía coles me echo la bronca por un buen rato -lleve mi mano derecha a la nuca y la sobe con cierto nerviosismo, recordando los gritos del viejo aquel por el "Daño irreparable que le había hecho a sus preciosas coles". Yo no sé qué les veía de especiales, ¿Las regaba con algún liquido especial? ¿Crecían en tierra importada?- O tal vez el tipo esta simplemente loco por sus coles -sí, esa también era una opción, y la que más me convencía en ese momento.

Sonreí por el comentario de la chica, recordando que en más de una ocasión tuve que releerme algunas páginas para entender al cien por cien lo que sucedía en la historia. Quizás ya lo hubiera terminado hace unos días si no me hubiese tenido que frenar y volver atrás tantas veces, pero tampoco quería terminar el libro sin entender todo lo que en él se relataba y con el sentido en el que se relataba. Aunque tardara más, leer con tranquilidad y volver atrás cuando es necesario era la mejor forma, a mi parecer, para disfrutar de un buen libro.

Spike... bueno, era un buen nombre, yo lo veía más como para un perro, pero era un buen nombre. Al menos ya sabía cómo se llamaba, eso tenía que servir de algo cuando me disculpara ¿No?. Solté un pequeño suspiro de tranquilidad al escuchar que "Spike" se encontraba bien, en verdad me preocupaba que la pobre tortuga se hubiera asustado mucho con el viaje que tuvo que hacer junto a mí. Trague saliva al escuchar el comentario acerca del "Lanzamiento".- Jejeje, si, bueno... -las palabras se esfumaron al notar el filo de una cuchara en mi cuello, ¡Una cuchara!- Okey entiendo, no volveré a hacer nada similar... ¿Podrías bajar la cuchara, por favor? -contuve la respiración unos segundos, hasta que finalmente el arma de filo fue alejada de mi yugular- Uff -solté el aire, reclinándome sobre  el respaldar de la banca y pasando mi mano derecha por la zona del cuello comprometida- Dios mío, cucharas, cuanta violencia en este mundo -reí con levedad, era obvio que todo eso era una simple broma, algo que no pude evitar al ver la cuchara usada como arma de amenaza.

Luego del incontenible estornudo me quede unos segundos mirando el techo del lobby, hasta que la repentina propuesta de la chica a mi lado me saco de mis pensamientos- ¿En serio? -la mire de reojo, sin fiarme del todo de lo que mis oídos habían escuchado- Oh, bueno... no, deja no quiero molestar -trate de negarme, dejando de reposar la espalda sobre el respaldar de la banca para hacerme hacía delante, apoyando ambos codos sobre mis rodillas. Bien que moría por un baño de agua caliente, pero no quería importunar a la pobre tortuga que había conocido esa tarde y que obviamente debía de estar en aquella habitación- Me vera y seguro que se lanzara a matarme... u orinarme de nuevo -era una tortuga, tampoco es que se me podría prender del cuello tan fácilmente, pero no estaba de más tener precauciones. Claro que toda mi "Inteligencia" de rechazar amablemente la propuesta se fue por un caño cuando se mencionó que en el cuarto había una copia del libro que acababa de arruinar por el agua. Todo fue muy rápido; en un segundo me levante, tome la manga arrancada de mi chaqueta que colgaba del borde de la banca, la lance hasta el cesto de basura del lobby y desaparecí en una estela de polvo, rumbo a las habitaciones del hotel.

No paso un segundo antes de que asomara de nuevo al lobby.

- Emm, creo que si aceptare tu propuesta, jeje -Reí nervioso- Pero, como no sé en cual habitación estas, creo que será mejor que vayas tú adelante -cerré los ojos y saque la lengua, divertido por mi propia tontería de querer llegar a su cuarto sin saber cuál era. Cuando volví a abrir los ojos, recién entonces, me percate del estado en el cual se encontraba la recepcionista. Todo ese rojo en su cara no podía ser bueno- ¿Tendrá fiebre? -iba a acercarme a verificar, pero decidí no hacerlo, después de todo había visto a otras personas en estados similares y cuando me acercaba a preguntar si tenían fiebre o algo siempre o se iban corriendo, o me echaban de una patada, y definitivamente no tenía ganas de recibir una patada.
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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Jue Sep 10, 2015 12:31 am


Me alegraba escuchar que el chico enmendara sus errores con las personas de buena gana. Siempre me han dicho que no se debe juzgar a alguien por su portada por muy mala que sea, y él era el claro ejemplo de esa metáfora. Reí ante el comentario que había echo sobre el señor de las coles, no lo culpaba, ese sujeto de verdad amaba su cosecha–Es extraño que no te haya ofrecido algunas como recordatorio–más extraño aún que no me las hubiera ofrecido a mí.

Busqué donde tirar los restos del helado mientras escuchaba el rechazó de mi invitación. No lo culpo, entrar a la habitación de un completo extraño es lo último que una persona haría si de verdad amara tanto su vida. Sobre todo si en la habitación se encontraba una tortuga mágica que en cualquier momento podría transformarse para atacar si no se tenía cuidado. Estaba apunto de despedirme cuando observe una maniobra que solo se ve en las obras infantiles, o en los gremios ruidosos como los míos. El chico salió disparado de su asiento. Así. Nada más. ¡PUF! Desapareció. Lo único que alcancé a visualizar fue como tiraba un trapo al bote donde yo había depositado mi basura.

Tendrá ganas de ir al baño. Después de todo, cuando tienes que ir, tienes que ir. Me gustaría saber si al menos sabe donde se encuentran, dudo mucho que haya venido antes  a este hotel, al menos no durante mi hospedaje. Voy a tener que seguirlo, si no lo encuentra causará otro charco más y no precisamente de agua. Me repugno un tanto la idea e hice muecas de disgusto el tan solo imaginarlo. La pobre señora del aseo tenía suficiente con el lobby.

Y así como desapareció, volvió– ¡KYAAA~! –me tomó por sorpresa su aparición. Sentí como mi cabello, el cual se había erizado, volvía de nuevo a la normalidad. Bueno, al menos decidió cambiar de opinión con respecto a la invitación. Era lo menos que podía ofrecerle, después de todo, me compró un helado bastante bueno. Asentí bastante alegre mostrando una sonrisa de oreja a oreja y le pedí que esperara en lo que me volvía a la recepción para solicitar el permiso de un invitado. No necesitaba más problemas en éste viaje– ¿Tengo que pagar cargos extras por los invitados? –le pregunte a la encargada que aún continuaba en estado de shock. Hice algunas señas para llamar su atención, incluso toqué el timbre varias veces–Ah… ¡Bienvenida a nuestro hotel! ¿En qué puedo ayudarle? – ¿estaba de coña verdad? Repetí la pregunta anterior indicándole que ya estaba registrada en su hotel y no era necesario una bienvenida. Era un tanto divertido verla en ese estado. Me dijo que firmara unos papeles al mismo tiempo que explicaba en que consistían:–Al firmar nuestras condiciones de invitados, usted será la responsable de todos los daños ocasionados por sus invitados. Se le agregará un cargo extra siempre y cuando la persona o personas pasen la noche–vaya lata. Aún recuerdo todo lo que pase para que admitieran a Spike en la habitación. Era una tortuga, no un dragón de komodo. Firme todos los papeles y le agradecí por las molestias. Menos mal que el daño causado en la banca fuera antes y no después de aceptar sus términos y condiciones.

Fui directo a los elevadores indicándole el camino al pelirrojo intuyendo que me seguiría si quería terminar de leer el libro prometido. Lo que amaba de los elevadores era la hermosa música Bossa Nova que animaba a cualquiera de pasar sus vacaciones despreocupadamente en la playa o algún bar extravagante. Me hubiera gustado visitar alguno de no ser por el insoportable calor de la ciudad–Arcueid Crimson–le dije antes de oprimir el botón del elevador para que bajara y extendí mi mano para estrechar la suya esperando escuchar su nombre también–Es un extraño placer en conocerte. Aunque habría sido un mayor placer si hubieses traído más helado–y hubiera sido mucho mejor si fuese en una heladería y no en una riña callejera.








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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Vie Sep 11, 2015 1:07 am

Tuve que tapar mis oídos al momento de volver, pues el gritillo que soltó la chica me dejo bastante tocados los tímpanos, ya no solo por tener un oído sensible... sino porque el grito en si había sido muy cerca- Agh -me queje por lo bajo, escuchando nada más que un constante pitido. No termine de entender lo que me decía, pero correspondí la sonrisa con levedad y me quede allí parado mientras se iba a hablar con la recepcionista del lugar, sin yo saber exactamente de qué pero bueno, tampoco es que fuera asunto mío, o al menos, eso suponía. Espere reclinado contra la pared, apoyando la espalda en esta en lo que trataba de recuperar un poco el funcionamiento de mis orejas. Afortunadamente para cuando ella volvió, ya podía escuchar bien, seguía notando un leve pitido pero no era nada molesto ya. Paso junto a mi e intuí que debía de seguirla, a menos que el silencio significara "Me arrepentí, ahora vete de aquí", pero lo dudaba.

Cuando llegamos, me quede junto a ella mientras veía como presionaba el botón de llamada al ascensor. No podía tardar mucho, el edificio es bastante grande pero no como para que se demorase más de unos segundos en llegar- ¿Uhm? -balbucee al escuchar el nombre de la chica, así de la nada, y ver su mano extendida hacía mi- Oh -reaccione y estreche mi mano derecha con la suya, pues era la menos fría, al ser el brazo que no tenía manga que lo cubriera no había humedad que lo tuviera frio- Alex -le dije, sonriendo con amabilidad y cerrando mi único ojo visible- Alex Zeik, y el placer es todo mío... me anotare lo del helado para la próxima -agregue, riendo con levedad antes de soltar su mano al ver que al ascensor ya se había abierto frene a nosotros, invitándonos a entrar de una vez antes de que alguien en otro piso llamara y nos mandara a subir por las escaleras. Entre y me acomode en una esquina, apoyando la espalda contra una de las paredes espejadas.- Arcueid Crimson –repetí para mí mismo, tratando de grabar el nombre en mis recuerdos- Es un bonito nombre -solté al aire en lo que las puertas del ascensor se cerraban y este comenzaba a subir piso por piso

La música que se escuchaba se me hizo algo rara, era muy... tranquila, para lo que yo estaba acostumbrado. Eso me recordaba que no llevaba mis auriculares mágicos ese día, me los había olvidado en el gremio, lo que me había costado comerme un aburrimiento tremendo en el camino que tuve que recorrer hasta llegar a Magnolia. En ellos siempre tenía cargada música para pelear o entrenar, pues era de lo único que escuchaba. Hasta me dormía escuchando ese tipo de música, y eso es decir mucho. Pero bueno, la música del ascensor tampoco estaba tan mal, no era como si iba a morir si no me sacaban de allí

- Y dime... -pensando tanto en el viaje hasta Magnolia y eso, una duda se me apareció en la cabeza y no tarde en buscar esclarecerla- No eres de aquí ¿Cierto? -eso era obvio, por algo estaba en un hotel- ¿Viniste de vacaciones? ¿Visita familiar? -pregunte sin más, tratando de rellenar con algo más que silencio esos pocos segundos hasta que llegáramos al piso que había marcado la chica- No es por metido, solo... busco conversación -admití, sonriendo con vergüenza mientras esperaba una respuesta, o una negación a la misma.

A pesar del mal comienzo que habíamos tenido esa tarde, con persecución y riña callejera incluida, en verdad la chica parecía ser muy amable. Si, esa misma chica que una o dos horas antes me había estado gritando "Estás muerto imbécil" o "Te daré la paliza de tu vida", aunque sonara raro, estaba siendo bastante buena conmigo. Hasta me había invitado a usar la ducha de su cuarto para que no tomara más frío del que había tomado por la ropa húmeda que llevaba, y lo que más me había impresionado, que NO me había matado, eso que lo primero que pensé que haría al verme era lanzárseme al cuello y no soltarlo hasta que me pusiera azul... algo que casi paso, pero solo eso, casi.


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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Sáb Sep 12, 2015 3:40 am



Al menos ya había quedado en traerme más helado la próxima vez que nos veamos. Si es que llega una próxima. El pobre realmente necesitaba un baño caliente, pues sentí un leve escalofrío al momento de tocar su piel y desee llegar lo más rápido posible si quería evitarle un resfriado que probablemente llegue a contagiarme. Subí al elevador apretando el número “6” de inmediato y me recargué de la misma forma en la que el lo había echo para esperar la llegada a nuestro piso. ¿Nuestro? Estoy hablando de Spike tonta. Lo sé pero quería asegurarme. En momentos de silencio tiendo a hablar conmigo misma si no quería volverme loca. Aunque eso demuestra más locura que lucidez. Escuché mi nombre en dirección a Alex que al parecer le había agradado lo suficiente como para etiquetarlo de “bonito”–Mmm…eso es bueno, ¿verdad? –le pregunté ya que no había entendido porque estaba bien nombrarlo de esa forma–, me refiero a que no es un nombre muy común. No a muchos les agrada los nombres salidos de la nada.

Giré para verme en el espejo y junté un poco de aire caliente para soltarlo levemente sobre el material llenándolo de vapor. Comencé a dibujar en lo que Alex me hacía preguntas que normalmente las personas hacen para conocerse, aprendí de eso de la peor manera–Pues…quería darme un respiro. Me gusta mucho el ruido en el gremio son divertidos y siempre me incluyen en sus fiestas a pesar de ser la única mujer en el gremio–sonreí dibujando el collar que me había dado el maestro al entrar en el gremio que usualmente guardo para ocasiones especiales. Incluso una mujer merece darse un descanso de tanta testosterona por más que le divierta participar en el ambiente. Además, tengo una misión que cumplir–Spike es mi única familia. Aunque Bacchus siempre me esta pidiendo formar una para molestarme–hice otra pequeña nube de vapor sobre el espejo y esta vez comencé a dibujar a Bacchus junto a muchas botellas de cerveza y barriles de vino. La próxima vez vendré con ellos, debe tener ventajas el trabajar con tantos hombres dispuestos a ayudar al sexo opuesto. Le sonreí mientras volvía a mi posición original pues ya casi llegábamos al piso de mi habitación. –No me molesta. Es agradable conversar con humanos y no con animales de vez en cuando–después de todo, los del gremio parecían más animales que personas. Estiré ambos brazos hacia delante y noté que el elevador se había detenido abriendo sus puertas.

Salí y lo primero que sentí fue el incomodo calor que ya había superado. El aire acondicionado del elevador si que esta alto. Busqué el número de mi cuarto e introduje la llave en la puerta una vez que di con ella, pero antes de abrirla, dirigí mi mirada hacía Alex y temí que fuese demasiado tarde–Podrías… ¿cerrar los ojos por favor? –no quería arriesgarme a que entrara y se llevara la sorpresa de su vida al ver a Spike de otro tamaño. Tenía que asegurarme de que el sol aún seguía visible. No quería que pensara cosas indebidas como alguna especie de secuestro o que un culto satánico estuviese detrás de la puerta esperando el sacrificio, así que puse ambas manos en posición de ruego e hice una mueca tratando de no lucir nerviosa– ¿Porfi, porfi? –esperé que con esto no se asustara tanto, había visto esa técnica en una novela gráfica que Nobarly nos había mostrado. Era la primera vez que la usaba.

Respiré profundamente. Se me vino a la mente un pequeño deja vu y abrí la puerta introduciendo primero mi cabeza para ver si todo seguía normal. En efecto, Spike dormía plácidamente sobre una almohada y fue la señal para entrar por completo a la habitación. Relajé más el cuerpo que se había tensado al momento de abrir la puerta y que por alguna razón no quería moverse al principio. Le pedí a Alex que entrara y se pusiera cómodo:–El baño está ahí, puedes dejarme tus ropas el hotel tiene un cuarto de lavado que funciona con monedas–señalé la ubicación del baño y luego comencé a buscar si tenía alguna que otra camisa lo suficientemente grande para él y los boxers que uso para dormir. Saqué ambas prendas y se las mostré para ver si eran de su agrado. No se cuales son los gustos de los hombres, así que tenía que preguntar antes de entregárselos. No quería que terminara como la vez del concurso. ¡Ah!, es cierto. Tengo que preguntarle sobre eso cuando salga de bañarse.







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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Sáb Sep 12, 2015 5:35 am

Cruce mis brazos tras la espalda mientras esta aún se encontraba apoyada contra la pared del ascensor, pensando en una forma de hacer tiempo hasta que la puerta del mismo se volviera a abrir en el piso del botón que había pulsado la chica, aunque no vi cual era exactamente, así que no sabía a cuál iríamos ni cuanto tardaríamos en llegar. La respuesta al pequeño elogio que había hecho al nombre de Arcueid me saco una pequeña sonrisa, pues como ella decía, era un nombre poco común, y exactamente por eso me parecía bonito. Siempre vi lo bueno de las cosas fuera de lo común, un nombre tan normal como el mío no tenía ningún atractivo, ninguna rareza que lo hiciera sobresalir entre los demás, pero el de ella sí y eso era lo que me llevaba a decir que era bonito. Estaba bonitamente fuera de lo común, por muy extraña que suene esa frase.

Enarque una ceja, algo confundido y sorprendido al escuchar que en su gremio era la única chica. ¿Era en serio? ¿La única?. Había oído de un gremio en el cual solo se aceptaban mujeres, pero ninguno donde casi todos sean hombres, eso en verdad tenía que ser un desmadre cuándo se armaban las riñas, si es que pasaba como en Saber, que cada que se armaban peleas eran las mujeres quienes hacían entrar en razón al resto a golpes, pero si ella era la única... ¿Entonces se cargaba a todo el gremio para que dejaran de pelear? Vaya, tenía que ser fuerte. Bueno, no fuerte, sino aterradora como Yukino cuando el maestro se pasaba con las jarras de alcohol y se quería teñir el cabello como Olga para parecer más "Cool". Había que ver a Sting esos días, y los días siguientes pidiendo disculpas con una bolsa de hielo sobre los chichones de su cabeza. En fin, que me iba del asunto, ¿Cómo debían de ser las peleas en su gremio? tendría que preguntarle luego si veía la oportunidad.

La conversación se cortó luego de que me comentara algo sobre un tal Bacchus, quien al parecer no era precisamente el más agradable de su gremio- Parece que el tal Bacchus... es un tipo agradable -dije con sarcasmo, riendo leve al recordar mis primero días en Saber, donde Olga me hacía la vida imposible, pidiéndome cada cinco minutos el ir a entrenar. Acaba destrozado esos días.- Al menos no te lanza rayos por todo el patio del gremio como ejercicio de "Reflejos e instinto" -y claro, esos días me iba con suficiente electricidad en el cuerpo como para alimentar todas las luces de mi casa.

Al final llegamos al piso y el ascensor finalmente se abrió, dejándonos salir pero sin permitirme preguntar antes por quien frenaba los desmadres en su gremio, pero bueno, ya preguntaría luego. Seguí a la chica por el pasillo hasta frenarnos frente a una puerta con el número 14 en ella, habitación que supuse era la suya. Lo confirme cuando saco una llave y la introdujo en la cerradura, pero antes de abrir se frenó, volteando de nuevo hacía mí. La mire con una ceja levantada ante su repentina petición, ¿Que cerrara los ojos? ¿Para qué? Iba a preguntar pero al parecer en verdad necesitaba que lo hiciera, y como tampoco creía que de la nada fuera a atacarme llegados a ese punto, no vi problema en hacerlo- Emm, pues okey -me encogí de hombros y cerré los ojos, esperando que se me diera un aviso o algo para moverme o volver a abrirlos. Luego de unos segundo el aviso llego y volví a abrir los ojos, ingresando en la habitación y dándole una rápida ojeada de reconocimiento. Lo típico vamos, reconocer el terreno- Vaya, cómodo -susurre mirando la habitación en general, estaba bastante bien a mis ojos, mejor de donde yo me estaba quedando era- Bueno, mejor me apuro entonces -dije al ver el baño que me señalaba Arcueid. Mire las prendas que me ofrecía y asentí, me vendrían bien al menos de momento. Las tome y me apure a entrar al baño, cerrando la puerta tras de mi antes de pasar a quitarme las ropas húmedas que había estado llevando desde que llegue a Magnolia. Las deje a un lado, sobre un cesto que allí había, y abrí el grifo de la ducha, metiéndome bajo el agua caliente y dejando que esta me relajara los músculos y calentara un poco el cuerpo. Busque lo necesario para asearme bien, jabón, shampoo, etc., y cuando me vi listo para salir cerré el grifo, tome una toalla blanca que había colgada en un costado y me seque con esta antes de ponerme esas prendas que me presto la chica. Afortunadamente me quedaban bien, así que solo tuve que envolverme la toalla alrededor de la cintura y ponerme el parche para poder salir.

Abrí la puerta de nuevo y salí del baño, ya con el cuerpo caliente y más ligero gracias al agua- Ains, que rico que se siente -me estire, revolviéndome el cabello para sacar un poco el exceso de agua que le había quedado mientras miraba alrededor en busca de Arcueid- Te tengo que pagar de alguna forma por esto -sonreí y me quede estirando un poco más, se sentía demasiado bien después de salir del agua caliente.


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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Dom Sep 13, 2015 3:44 am



Vaya, su gremio también parecía un tanto impredecible pero divertido. La personas deben estar tan preocupadas por el estado físico de sus compañeros que incluso les ayudan a fortalecerse, suena bastante animoso para las personas que tienen dificultades a la hora de entrenar–Suena divertido. Les preocupa tanto tu entrenamiento que se ofrecen en ayudarte–no en todos los gremios hacen eso. Si entrenas o no es tu problema, si mueres en la misión tampoco es su problema; muchas cosas pueden suceder dentro de un gremio y es difícil encontrar uno que realmente se encuentre unido.

Me había alegrado de que accediera a mi favor de cubrirse los ojos; incluso después de ver que todo estuviese en orden me encontraba algo inquieta. El sol no había tocado fondo aún, pero no tardaba en hacerlo. Después de que Alex tomara las ropas y entrara al baño, busqué algunas monedas sobre la cajonera para estar preparada una vez que saliera y pueda tomar sus ropas sin problema alguno; pondría a secarlas mientras estuviera entretenido con la lectura del libro que aún continuaba reposando sobre la cama en la misma pagina que había dejado abierta antes de salir.

Spike lucía bastante tranquilo durante sus siestas. Creí que despertaría al momento de sentir una presencia ajena además de la mía. Parecía una roca difícil de despertar. Tomé la almohada donde se encontraba reposando moviéndolo al escritorio para evitarme la tunda de mi vida si llegaba a despertarla. Por fin podía recostarme sobre la cama sin problemas. Aproveche la espera cambiándome de ropa por una más cómoda y me diera mucho más libertad de movimiento buscando una camisa o blusa que tuviese bolsillos para poner las monedas; no tenía ganas de ponerme una prenda en la parte baja del cuerpo. Me deshice de mis ropas una vez que encontré la blusa verde que me habían regalado los inquilinos de mi edificio en mi cumpleaños, suerte para mí que aún continuaba limpia–Casi no te uso mucho, ¿verdad? –pregunté en voz baja y melancólica mientras abotonaba de uno por uno los botones dorados de la blusa, a veces tengo la idea de que las cosas piensan como nosotros y que además de eso sienten lo que uno les ocasiona. No me gustaría estar encerrada en un cajón y sin ser usada por muchos años esperando a que un milagro pasara.

Escuché la puerta del baño abrirse dejando salir el vapor del agua caliente y la silueta de Alex ingresar en la habitación. Me pregunto si se bañará con todo y parche. Por lo menos se había salvado de un resfriado. A nadie le gustaría enfermarse a la mitad de un viaje–Puedes platicarme como terminaste en un concurso vestido como los de Blue Pegasus. Cualquiera pagaría por escuchar eso–cubrí mi boca para silenciar la carcajada que quería soltar en ese instante. Lo que menos necesitaba era ver a una tortuga de mal genio. Fui hasta el baño por las ropas mojadas del pelirrojo y luego cerré la puerta en cuanto salí, no quería llenar el cuarto de vapor, ya de por si hacía bastante calor–Iré a secar esto. Toma es el libro que te prometí–tomé el libro que estaba sobre la cama y se lo entregué de inmediato esperando que pudiera concluir de una vez por todas su lectura–También puedes tomar cualquier cosa del mini-bar, va por cuenta mía–le sonreí al mismo tiempo que colocaba las monedas, que había separado anteriormente, en el interior del bolsillo de la camisa–Vuelvo enseguida, espero no demorar tanto.

Salí de la habitación tratando de recordad en donde estaba la lavandería que me habían informado al momento de registrarme. Hasta donde podía recordar, cada 3er piso a partir del primero contaban con uno propio. No me quedaba tan lejos. Evité las molestias de tomar el elevador y corrí hasta las escaleras bajando a donde posiblemente debería estar; para mi suerte se encontraba en servicio y vacío. Coloqué las ropas en la lavadora y puse las monedas que se indicaban en las instrucciones para empezar su funcionamiento. Una de las cosas que siempre quise hacer, era subirme a una de esas cosas para ver como se sentía. Antes debía cerciorarme de que no hubiera moros en la costa si quería realizar mi pequeña travesura, no quería un cargo extra por daños al mobiliarios; una vez despejada la zona monté de inmediato la maquina que comenzaba a hacer ruido y comencé a deletrear el alfabeto por completo. Debería lavar ropa mucho más seguido. La maquina terminó su labor más rápido de lo que esperaba, aunque si hubiese sido más ropa tardaría mucho más. Saqué las ropas mojadas, pero limpias, y las introduje a la segunda maquina que era la secadora y repetí la acción de introducir las monedas para comenzar con el secado. Pero esta vez no monté la maquina, quise llevarle algo a Alex que le ayudara a evitar el resfriado, así que busque en el mismo piso alguna maquina que me diera bebidas calientes, pero no di con ninguna. – ¡Señorita! No debería salir de esa forma, podría enfermarse–uno de los guardias que normalmente trabaja de noche se acercó hasta a mí un tanto preocupado por mi forma de vestir, tal vez podría aprovechar de su ayuda–Entonces, ¿podría decirme donde se encuentran las maquinas de bebidas calientes? –pregunté de manera directa y el amable joven se ofreció el mismo en traerme las bebidas, no sabía que pedir con exactitud, pero tal vez un chocolate caliente le vendría bastante bien, a todos les gusta el chocolate ¿no?

Esperé en la maquina de lavado por las bebidas, sí…pedí uno para mí también, observando el movimiento de la maquina que hacía girar las ropas de Alex para distraerme. Luego de unos minutos, la máquina había terminado su labor al igual que el guardia que recién había llegado con mi pedido. Tomé las ropas y las bebidas y le agradecí por su amable detalle–. Una cosa más, ¿tienes la hora? –el guardia buscó su reloj de bolsillo para contestar a mi pregunta:–Las 6:55p.m., señorita–entré en shock por unos momentos, y luego le entregué las cosas que tenía cargando indicándole a que habitación debía llevarlas. No le di mas explicaciones, pues me encontraba corriendo lo que mis piernas pudieran soportar para llegar hasta la habitación. Si no me apuraba, podría ser muy tarde. Eso me pasa por tomarme tantas molestias con las personas que ni conozco.







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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Dom Sep 13, 2015 8:29 pm

Luego de abrir la puerta del baño, y ver el vapor escaparse tras de mí, me quede parado a mitad de la habitación, estirando un poco los músculos al estar relajados por el agua caliente. Era una sensación reconfortante después de todo el estrés vivido durante el día, en especial al mediodía, en el dichoso concurso de belleza. Si, definitivamente tendría que ir a un psicólogo para olvidarme de lo sucedido ese día, o al menos al comienzo del día- Podría decirle a Olga que me borre los recuerdos de una buena descarga -así como la idea llego, también se fue. Si llegaba a pedirle algo así al God slayer del gremio de seguro terminaría como bombilla de luz por una semana. Bueno, igual si no pensaba en ello podría olvidarlo rápidamente.

Pero claro, ese día el universo conspiraba contra mi ¿Cierto?

Según parecía Arcueid había sido testigo de lo sucedido en el concurso, y me había reconocido, lo que hundía más mi deseo de olvidar lo sucedido al mediodia- ¿Estabas allí? -pregunte, aunque la respuesta era obvia, queriendo borrar las últimas esperanzas que tenía de que en realidad no me haya visto- No me hagas acordar, condenado concurso -susurre, percatándome de que la tortuga que me había acompañado esa mañana se encontraba durmiendo sobre una almohada, que se encontraba sobre un escritorio. No quería despertarla, así que procure mantener mi tono de voz más bajo de lo normal. Me lleve ambas manos a la cabeza y tire levemente de mis cabellos de solo recordar el concurso- Aunque no lo creas, fue parte de una misión -lo comente al momento de recibir el libro en mis manos, lo mire como si fuera el tesoro más grande y, poniendo un dedo en la página que estaba marcada para no perderla, me apresure a llegar donde me había quedado de la historia. Tomé asiento sobre el borde de la cama y me dispuse a leer, mirando de reojo como la chica guardaba unas monedas en su bolsillo y luego se disponía a irse- Okey, gracias -la mire y sonreí, definitivamente tendría que pagarle de alguna forma por todas las molestias que se estaba tomando por mí.

Arcueid se fue y yo quede solo en la habitación, bueno, con la tortuga, pero estaba dormida así que no contaba mucho como presencia. Mire un momento alrededor, riendo por lo bajo al pensar en lo bizarro de la situación luego de todo lo que había sucedido durante la tarde, y me dispuse a terminar de leer las pocas páginas que me separaban del final del libro. El silencio se apodero de todo a mi alrededor, el único sonido que se podía escuchar era el ocasional roce de las hojas al ir pasando de página en el libro, llegando lentamente hasta el final. Sonreí satisfecho al leer las últimas palabras que adornaban la oración final, cerrando luego el libro mientras dejaba marcada la página que estaba antes apartada- Ains -solté un leve suspiro, con la típica sensación de satisfacción recorriendo mi cuerpo al haber podido terminar el libro al fin- Lo dejare entre mis favoritos -susurre y deje el libro cerrado, con la pagina apartada, sobre la cama, levantándome de la misma y estirando los brazos mientras soltaba un pequeño bostezo.

Desde temprano que había estado viajando, pues el camino desde el gremio hasta Magnolia no era nada corto y no quería viajar en tren, así que me lo hice a pie. Eso, sumado todo lo sucedido durante el día, con el concurso y la persecución de la tarde incluidos, nadie podía culparme por estar con sueño a pesar de que aún era bastante temprano. Me pasee un poco por la habitación, sin mucho que hacer más que esperar a que Arcueid volviera. Tampoco quería ponerme a revisar la habitación, no era mía, y ser atrapado husmeando por allí definitivamente no era algo de lo que tuviera ganas en ese momento- Aghhhh -desesperado, intente distraerme jugando un poco con fuego, parado en el centro de la habitación haciendo distintas formas con el mismo en mis manos. Cuadrados, triángulos, corazones, cosas así para pasar el rato. En un momento dado me aburrí también de ello y, presa de la curiosidad, me acerque a la durmiente tortuga, acuclillándome frente a esta para quedar a su misma altura al estar sobre un escritorio.

Era curioso verla dormir, y hasta me entraban ganas de dormir a mí también, pero claro, no podía hacerlo. De mi padre recordaba varías cosas, recuerdos de cuando era pequeño y jugaba con él en casa, y de cómo me encantaba dormirme recostado sobre su cabeza. Era curioso, porque estaba cubierto de escamas así que no era precisamente suave, pero a mí me encantaba, era como dormir sobre una nube- Me pregunto... -dominado por la curiosidad, acerca el índice de mi mano derecha a la cabeza de la tortuga, queriendo comprobar si esas escamas eran como las de papá. Pero, para mi mala suerte, un centímetro antes de que llegara a tocar la punta de su nariz la tortuga abrió los ojos de par en par, como si le hubieran tirado un baldazo de agua fría, y me miro. La mire, me miro, nos miramos, fue un momento de tensión bastante importante- Emm, hola -sonreí y la salude, aunque no sabía exactamente cómo reaccionaría al verme.

No podía ser mucho ¿No?. Era solo una tortuga después de todo... ¿Cierto?

¿Cierto?


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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Miér Sep 16, 2015 10:51 pm


Slash


Había estado inquieto desde mi encuentro con el chico tuerto. Me dolía la cabeza de solo recordar su rostro al momento de lanzarme hasta los brazos de Arcueid. Incluso si fue lo único que había estado deseando desde nuestra separación, no me había causado demasiada gracia. Las personas creen que pueden tratar a los animales a su antojo por ser menos inteligentes que ellas, no era la primera vez que me pasaba. He vivido lo suficiente para presenciar altibajos de los humanos e incluso he participado en alguno de ellos, por suerte todos ellos recibieron al final su merecido. Normalmente suelo ser yo quien termina por buscarlos luego de que el sol se pusiera; nadie creería que una tortuga de dos metros acabó fácilmente con una manada de pandilleros. Pero esta vez el sujeto había venido a mí facilitándome mucho más las cosas. Creí que había venido para terminar lo que comenzó; pero al ver las ropas de Arcueid sobre el un inmenso dolor abarcó en mi pecho llenándome de un indescriptible temor al imaginar que le había echo algo a ella. El miedo se convirtió en furor al notar que el sol se había ocultado por completo. Mi cuerpo finalmente comenzó a cambiar de forma a uno mucho mayor. Las cuatro patas comenzaron fueron creciendo y de ellos emergieron unos brazos y piernas de mucho mayor tamaño. El escritorio se destruyó al no resistir el peso que antes no había y caí al suelo esperando a que la transformación se completase.

– ¿Qué hay, colega? No esperaba verte por aquí–me levanté del suelo sacudiendo el resto de madera que había caído sobre mí y luego miré al tuerto con una sonrisa para despistarlo–Por casualidad, ¿te sigues sintiendo superior? –troné los dedos de ambas manos al igual que mi cuello para sentirme más relajado después de estar todo el día encogido; si pudiera elegir, esta sería mi forma permanente de vida.

No lograba ver a Arcueid por ninguna parte. La puerta del baño continuaba cerrada así que podría encontrarse ahí o bien, aún no regresaba de su inesperada visita que me había vuelto paranoico desde su llegada. Me di cuenta de que la temperatura del cuarto había aumentando un poco a pesar de tener el aire acondicionado prendido. Entonces podrían ser dos opciones: la primera, que Arcueid aún se encontrara abajo y que éste sujeto la esperaría en el baño para tenderle una trampa ahogándola en agua caliente; o dos, que el hubiese sido la visita y la obligó a traerlo hasta la habitación obligándola a hacer cosas inimaginables y después la encerrara en el baño. Pero el segundo sería imposible, ella no es tan tonta…bueno no tanto. También habría una tercera opción la cual explicaría el porque de sus ropas. Tal vez era un extraño vagabundo que deseaba tomar un baño y llamó a Arcueid para mantenerla ocupada mientras se duchaba. Tendré que averiguarlo por mí mismo.

Alcé mi puño izquierdo y lo estrelle directamente en el suelo para distraerlo y tomar de inmediato una de sus piernas para dejarlo boca abajo y mirarlo directamente a los ojos:– ¿¡DÓNDE ESTÁ ARCUEID?! –Grité estrechando con mayor fuerza su pierna. Si me daba una respuesta errónea, no duraré en rompérsela.


Arcueid



Hoy parecía ser una carrera infinita que por más que deseaba salir el camino volvería hasta donde yo estaba para continuar corriendo. Ni siquiera en las misiones corro tanto. Finalmente llegue al piso de mi habitación y busqué entre los bolsillos la llave de la habitación. La había dejado, no recuerdo muy bien en que parte, pero la había dejado. Spike tiene un oído estupendo y un olfato impecable, pero cuando se enoja, que es el estado más probable que ahora mismo esta experimentando, sus cinco sentidos se bloquean y en lo único que piensa es en pelear. Ya me he enfrentado a varias misiones solicitando la búsqueda de una tortuga gigante que golpea a las personas hasta dejarlas inconscientes. A lo que voy es, que incluso si le gritara no sabría que soy yo, no puedo imaginar lo molesto que debe estar al notar la presencia del sujeto que casi lo mata– ¡ABRAN LA PUERTA! –intentar no estaba demás. Pero me entró el pánico y golpeé la puerta con la mayor fuerza posible para tumbarla.

Mi temor más grande se había echo realidad. Spike se había transformado. Alguien además de mi lo había presenciado. Alguien ajeno a nosotros ahora estaba al tanto de su situación. Alguien que hace apenas unas horas deseaba aplastar estaba siendo sujeto boca abajo por una tortuga de 2 metros.

–Slash…tranquilizate por favor…–le rogué buscando que sus ojos dejaran de ver a Alex con esa mirada de odio esperando a que cometiera el más mínimo error para matarlo. Repetí su nombre un par de veces más hasta que reaccionó. Di un enorme suspiro al ver como soltaba de repente la pierna de su presa y se mantenía inmóvil mirando en dirección mía–Déjame explicarte, no vayas a…–pero antes de terminar mi frase, sentí como mi cuerpo era rodeado por sus brazos y me estrechaban hacia su cuerpo. Un muy frío cuerpo que no dejaba de temblar. Hice lo mismo, salvo que yo no podía siquiera rodear una pequeña parte de su cuerpo. Luego lo miré un poco más tranquilo. Me aparté de el para explicarle mejor la situación, pero antes, debíamos arreglar la puerta antes de que llegara el guardia con las cosas que le había encargado. Además de otro asunto mucho más importante.

Me acerqué hasta a Alex mientras Slash acomodaba la puerta de la entrada– ¿Confundido? –busqué alguna herida que le haya causado la tortuga antes de que yo llegara. No se como explicarle éste asunto sin causarle pánico y que nos delate a las autoridades. Para muchos, una tortuga de ese tamaño y con esos poderes debe valer demasiado. Le pedí que tomara asiento o que se quedara en la forma que más le acomodara para explicarle la situación. Pero la puerta, que ya había sido acomodada, comenzó a sonar. Slash de inmediato se ocultó en el baño. Abrí la puerta, pero al momento de hacerlo cayó al suelo, solo aparentaba estar arreglada. El guardia estaba del otro lado un tanto conmocionado por ver la puerta en tal estado. Reí nerviosa. Reí MUY nerviosa. El joven me entregó de inmediato las cosas y llamó al encargado de mantenimiento para arreglar la puerta…y reemplazar el escritorio, que hasta ahora había visto, que se encontraba destrozada. Obviamente, se me haría un cargo extra por los daños.

El guardia se fue y le entregué las ropas y el chocolate a Alex. Espero que con esto le alegre un poco la situación–me senté sobre la orilla de la cama bebiendo el chocolate extra de un solo sorbo. Cuando estoy nerviosa tiendo a devorar las cosas–Hablemos. Prefiero contártelo todo antes de que llegue el de mantenimiento.







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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Jue Sep 17, 2015 12:01 am

Decir que en ese momento estaba sorprendido era poco, me había quedado prácticamente embobado al ver como aquella tortuga, de aspecto tan pequeño y tranquilo, en unos pocos segundos se transformaba en una bestia de... ¿Cuánto? ¿Dos metros de altura? Quizás más, de enormes brazos y apariencia intimidante con aquel caparazón gigantesco y con picos. El pobre escritorio en el que reposaba no tardó mucho en ceder, y nadie podría culparlo, con la transformación el peso de esa cosa debía de duplicar fácilmente el mío, y el desdichado mueble tuvo que pagar las consecuencias- Una muerte rápida -pese a la primera gran sorpresa de ver la transformación, no tarde mucho más de unos segundos en volver en mí, saliendo de ese estado de shock para analizar un poco mejor la situación. El escritorio estaba destruido y la enorme tortuga, una vez terminado el cambio, se levantó del suelo, quitándose los restos de madera de encima como si fueran el típico polvo que se junta en la ropa. Me miro y, para mi mayor sorpresa, hablo- Ya ves, estoy en todos lados jeje -respondí con un tono levemente nervioso en mi voz, pues vamos, no todos los días te habla una tortuga gigante con cara de muy mala leche. Entonces me preguntaba: ¿Me guardaría rencor por lo sucedido esa tarde?. Sus siguientes palabras me lo dejaron bien claro. No sabía si era rencor, pero definitivamente recordaba la pequeña carrera que hicimos con su dueña.

Las cosas pasaron tan rápido que apenas y  fui consciente de que me había movido, o más bien me habían movido, cuando ya todo estuvo boca abajo. En un abrir y cerrar de ojos, preso aún por la sorpresa, termine siendo sostenido en el aire, de cabeza, por "Spike", que sujetaba mi pierna con uno de sus corpulentos brazos y me mantenía en el aire sin hacer mucho esfuerzo, o al menos eso parecía. Tuve que taparme los oídos al momento del grito, cerrando los ojos por la fuerza del mismo. Juraría que si gritaba un poco más fuerte los vidrios de la habitación se hubieran destrozado- Arcueid fue hasta la lavandería del hotel, me hizo el favor de llevar a lavar y secar mi ropa para que no tenga que irme con la ropa húmeda y termine enfermando -mire fijamente sus ojos con mi único ojo visible, firme, demostrando que no le tenía miedo para nada- Ahora, ¿Podrías bajarme? La sangre se me va al cabello -estar de cabeza no era de mis posiciones preferidas, menos pensando en que era una tortuga de más de dos metros la que me sostenía, pero tampoco podía hacer mucho más que pedir que me bajara. Pensé en usar magia para obligarlo a soltarme, pero si lo hacía podría quemar de gravedad la pata del animal, además de convertir en cenizas la ropa que me habían prestado. Así pues, la única opción que me quedo fue esperar que me soltara por las buenas, o en cualquier caso que no me partiera la pierna como insinuaba que haría al apretarla con más fuerza.

Cual superhéroe que llega al rescate, escuche la voz de la dueña de la tortuga al otro lado de la puerta de la habitación, un segundo antes de que esta fuera tirada abajo. A pesar de no poder verla, pues al ser sujetado boca abajo la opción de girar estaba un poco fuera de mis posibilidades, supe que las cosas se calmarían a partir de ese momento- ¡Auch! -y si, se calmaron, pero eso no me salvo de terminar cayendo de cabeza al piso. Al ser soltado tan de repente no tuve tiempo de cubrir mi cabeza, así que me lleve un golpe bastante importante en todo el marote. Dolería luego, de eso estaba seguro. Me levante del piso, limpiando el polvo de la camisa, y me quede mirando como la enorme tortuga abrazaba protectoramente a su dueña. Era una imagen bastante curiosa, pero tierna a la vez. Luego de unos segundos el abrazo se rompió y el tal "Slash" se fue a acomodar la puerta, mientras Arcueid se acercaba a mí, al parecer con la intención de explicarme las cosas- No, más bien... sorprendido -respondí con seguridad, sin dejar de mirar el enorme animal en el que se había transformado el pequeño Spike. Me pidieron que tomara asiento y así lo hice, me senté sobre el borde de la cama y espere para escuchar lo que se me tenía que decir. Lamentablemente, antes de que una palabra pudiese ser dicha, la puerta sonó.

Un incómodo momento después, y a sabiendas de que en poco tiempo volverían a llegar personas de mantenimiento para arreglar lo que se había roto en la habitación, Arcueid se acercó a mí y comenzó con lo que de seguro sería una larga, o por el contrario, corta explicación. Yo ya tenía mi ropa limpia y seca en las manos, pero hasta que Slash no saliera del baño no podía cambiarme- Cuenta lo que tengas que contar, que hasta pagaría por saber dónde te encontraste con una mascota como esa -mire un segundo la puerta del baño, consciente de que al otro lado estaba esa enorme tortuga escuchando todo, o bueno, suponía que podría escucharnos pues no era como si el baño estuviese tan lejos- "Spike", "Slash", veras como al final me liare con los nombres -susurre mientras daba un sorbo al chocolate caliente, a la espera de escuchar la historia de aquel animal que segundos antes me sostenía boca abajo tan tranquilamente.


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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Lun Sep 21, 2015 1:19 am



La conmoción había cesado llenando un inquietante silencio dentro de la habitación. No tenía ni idea por donde comenzar la explicación. Era normal que una persona se sorprendiera al ver un animal transformarse de esa manera, no muchos animales lo hacen; pero pensándolo bien…este es un mundo mágico lleno de misterios, puede haber muchos más. Quería contarle sobre mi situación. Más que querer, debía hacerlo. Supongo que es lo mínimo que merecía después del maltrato recibido, aunque se lo mereciera. Pero algo muy dentro de mí, me prohibía en hacerlo, simplemente bloqueaba las palabras que de mi boca deseaban escapar era como si la sola mención de ellas fuera un taboo enorme–Se llama Spike, pero cuando crece…se hace llamar Slash. Es bastante caprichoso.– Entonces recordé el porque no podía hacerlo, se lo había prometido a la antigua dueña de Spike; no lo hice directamente, ella me lo había solicitado por medio de una carta la cual me había entregado Spike la primera noche que vi por casualidad su transformación. La noche más larga de nuestras vidas.

Miré un par de veces la puerta del baño. No tenía idea de cuanto tiempo había pasado desde que me senté sobre la cama sin mencionar palabra alguna. No dudo que ahora mismo Slash se encuentre sobre la puerta escuchando atentamente lo que iba a revelar muy a pesar de la promesa que le había hecho a la anciana. Noté que mis manos empezaron a temblar seguido por un derrame de lágrimas sobre ella. Había caído la primera…y luego otra…y una más hasta darme cuenta de que había comenzado a llorar del soro recuerdo de la única persona que me había abierto su corazón cuando más lo necesitaba–No…no puedo–sollocé y luego cubrí mi boca cerrando con intensidad los ojos lagrimosos que no dejaban de destilar gotas saladas por más que lo intentara. Estuve apunto de revelar un secreto muy valioso, y me dolía mucho el solo imaginarlo. –No puedo decírtelo. Lo siento…pero no puedo–hacía mucho tiempo que no lloraba de esa manera y las dos veces habían sido por la anciana.

Me levanté de la cama y dejé el vaso vacío sobre una de las mesitas. Perdí la mirada sobre la ventana notando el armonioso resplandor que causaban las luces de la ciudad. Se veía feliz. Apoyé ambas manos y la frente sobre el cristal sin detener la mirada sobre ellas esperando encontrar un poco de paz después del atareado día.

Un par de golpeteos lograron despertarme del transe y gire para ver quien lo había ocasionado; primero visualicé la puerta de entrada que continuaba vacía y luego miré la puerta del baño que había repetido el mismo sonido una vez más. Caminé hasta ella y sin darme cuenta ya me encontraba del otro lado de la puerta. Slash me había jalado bastante rápido– ¿Qué quieres? –me crucé de brazos, no me gustaba que me tratara como a una muñeca. No parecía estar apunto de darme una reprimenda como normalmente lo hace cuando la cago, esta vez se veía bastante tranquilo y extrañamente feliz–Nada mal. Aunque esperaba otra reacción tuya. Una muerte lenta quizás–es aplicaría para otros casos, pero esta vez sería diferente.

–Me cae bien–, ésta respuesta pareció no agradarle mucho al haber reaccionado con un gruñido. Revoloteó un poco mis cabellos y me dejó salir con una apariencia de haber participado en una riña dentro del baño. Miré a Alex y me encogí de hombros. No se en que estaría pensando pero ojalá no sea algo malo. Noté que el libro continuaba reposando sobre la cama y no dudé en tomarlo para hojear un poco su contenido y buscar la página que continuaba apartada–Terminaste la lectura, ¿supongo? –quiero asegurarme de que al menos haya terminado de leerlo a pesar de las molestias que le había ocasionado la tosca tortuga–No podré decirte lo que sucede entre nosotros, pero al menos considera una disculpa por nuestra parte.

– ¿¡NUESTRA!? ¡A MÍ NO ME INCLUYAS! –se alcanzó a escuchar un grito enternecedor del otro lado del baño e imagine que Slash estaría preparando su venganza después de esto. Solté un burdo sonido de insatisfacción y molestia y continué con la disculpa:–Por favor LAMENTAMOS mucho lo que sucedió y acepta NUESTRAS disculpas–enfaticé cada palabra que incluía un plural para molestar a la tortuga gigante. Tengo que buscar el lado divertido de todo esto después de todo.







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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Lun Sep 21, 2015 2:51 am

Trate de grabarme las palabras de Arcueid en la mente para futuras referencias, aunque no sabía si me volvería a cruzar con la pequeña tortuga, pero si lo hacía no quería llamarla por el nombre equivocado. Vamos que el nombre de las personas era algo en lo que no te podías equivocar, así mismo con el de los animales- Spike de pequeño y Slash cuando grande, me lo anoto -dije mientras me acomodaba un poco mejor en la cama, esperando que la chica comenzara con la explicación que, según ella, debía darme aunque yo no sé la pidiese en un principio. Bien era cierto que el hecho de tener una tortuga que se transforma de mascota no era lo más normal que digamos, pero en el mundo existían muchas, pero MUCHAS, cosas más raras que esa, no tenía por qué pedirle explicaciones por su tortuga.

Pese a todo me quede esperando a que hablara, si eso la tranquilizaba de alguna forma yo no la iba a frenar, pero cuando parecía querer abrir la boca y contarme lo que sea que quería contarme, sus palabras murieron antes de nacer, calladas por un silencioso llanto. Pequeñas lagrimas comenzaron brotar de sus ojos, dejándome completamente en blanco por unos segundos. ¿Qué había pasado? Lo que menos me esperaba de esa chica era verla llorar alguna vez, pero allí estaba, pidiéndome perdón entre sollozos por no poder contarme algo- Oye, tranquila yo nunca pedí una explicación. Si no puedes contarme, no pasa nada por ello -trate de tranquilizarla pero no me dio el valor para acercarme, era de las pocas veces que veía a alguien más llorar y no sabía que hacer exactamente para consolarla. Me limite a observarla moverse por la habitación, acercándose a la ventana para apoyar la frente en esta y mirar hacia afuera. El silencio se apodero del lugar, silencio que fue roto por el sonido de un pequeño golpe. Voltee en dirección al baño, lugar de donde provenía dicho sonido mientras Arcueid era jalada dentro de este, lo más seguro era que el tal Slash quisiera hablar con ella... en privado.

Aprovechando la situación, me quite la ropa que me había prestado la chica lo más rápido que pude y me fui poniendo la mía, ya limpia, a la mayor velocidad que logre alcanzar. Afortunadamente para cuando ella volvió ya había logrado ponerme el bóxer y el pantalón, así que no había peligro de mostrar algo fuera de lugar- Oh si, ya termine, muchas gracias por prestármelo, en serio -respondí a su pregunta, colocándome rápidamente la camiseta y la chaqueta encima, aunque esta siguiera con una manga menos debía de llevarla igual. Ella se disculpó, por segunda vez ya, pero antes de que yo pudiera decir algo o responder el grito de Slash desde el baño me dejo claro que solo ella se estaba disculpando, no él. Pero claro, ella insistía en que la disculpa era de parte de los dos- No tienes porqué disculparte, en verdad, si es un asunto suyo no pienso meterme más de lo que me dejen -le sonreí con tranquilidad mientras me acomodaba los zapatos, ya vestido al completo con mi ropa limpia.

Mire por la ventana, notando que en verdad ya estaba oscuro y la noche hacía ya un rato se había adueñado del cielo. Debía de ir a buscar un lugar donde dormir, porque si no terminaría durmiendo en la calle, cosa que no me disgustaba del todo pero que tampoco prefería por sobre una cama en una habitación propia- Bueno, creo que va siendo mi turno de irme -comente mientras estiraba un poco los brazos y soltaba un pequeño bostezo- Debo buscar un lugar donde dormir, que mañana temprano me toca volver a casa -mire a Arcueid y le extendí la mano en señal de saludo, esperando que hiciera lo mismo- Fue un... placer pasar el rato contigo, aunque no nos conocimos de la mejor manera posible -sonreí ladino de solo recordar toda la persecución que armamos esa tarde- Y tranquila, no diré nada sobre Spike/Slash -di media vuelta y me enfile hacía la puerta, o bueno, el marco sin puerta que había quedado- Ha sido un día interesante, espero verte de nuevo en otra ocasión -dije, levantando mi mano derecha como último saludo mientras que con la otra dejaba algo de dinero en el pequeño llavero que había en la pared, después de todo la puerta y el escritorio no se pagarían solos y en parte era mi culpa que se hubieran roto, así que dejar algo de lo que gane en el concurso era lo mínimo que podía hacer.

Si la chica no me decía nada más yo simplemente me iría, caminando por el pasillo del piso que daba al ascensor, al cual subiría para apretar rápidamente el botón correspondiente a planta baja y esperar a llegar hasta allí para salir de este y enfilarme hacía fuera del hotel. Debía de buscar un lugar donde quedarme, y no tenía mucho tiempo, así que la primer posada que encontrara sería la elegida para darme un techo bajo el cual dormir hasta que llegara la mañana y pudiera emprender el laargo camino que tenía hasta el gremio.

Off-rol:
Bueno, si quieres terminamos el tema aquí, pero si no siempre pueden frenar a Alex antes de que se vaya xD


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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Arcueid Crimson el Mar Sep 22, 2015 5:46 am


Arcueid



“Muchas personas tienden a forzarte con la mirada y palabras ocultas lo que desean escuchar. Duele el pensar que quizás esas personas no sean las adecuadas para estar contigo. A veces incluso es mejor estar solo.”

Había leído ese párrafo en uno de los tantos libros que mi escritora favorita había redactado. Éste recuerdo llego a mi en cuanto el pelirrojo había manifestado sus intenciones reales respecto a mi no-revelación. Era agradable el saber que no estaba interesado en lo más mínimo, y si lo estaba, no tenía intenciones de forzarme a decirle la verdad. Quizás y el tiempo ameritaba alguna que otra verdad cuando fuese necesario. Luego de la enorme pausa que había tomado para admirar la ciudad, susurré en voz baja pero lo suficientemente audible para las personas que estuviesen presentes:–Gracias–aunque no tenía el porque agradecerle, pero supuse que sería un bonito gesto tras escuchar su comprensión.

Después de la interceptación dentro del baño, intenté arreglar mi cabello para que luciera un poco más presentable. Quería preguntarle al muchacho la opinión sobre el libro pero lo mejor sería terminar de leerlo yo misma para formular preguntas más acorde a la lectura. Sería agradable entablar una conversación sobre libros con alguien que sí le gustaba leer. Aún no lo entendía si había aceptado o no nuestras disculpas, no es que tampoco hiciéramos algo malo al no contarle la verdad, pero la disculpa venía directamente al ataque que había recibido el día de hoy…por parte de ambos. No había notado que ya había cambiado sus ropas hasta verlo colocarse la última prenda que había mojado. Parecía tener mucha prisa por irse. ¿Lo estarán esperando? Después de todo, estaba aquí por la misión que lo había dejado completamente en ridículo antes de ganar el premio y si mal no recuerdo, era de Saber…Saber algo, a juzgar por el sello del gremio que alcancé a notar, bueno…yo y el resto de los espectadores. Ese gremio debía estar algo lejos de Magnolia, la verdad ni lo se. Entonces mi confirmación fue un tanto exacta al mencionar sus intenciones por volver a casa y además de buscar un lugar en donde pasar la noche. No sería mala idea que preguntara en éste hotel, queda cerca de la estación además de contar un sin fin de habitaciones disponibles. Aunque es bastante caro. Tal vez por eso no tienen muchos huéspedes.

Regresé el saludo de despedida riendo un poco ante sus palabras–Quien sabe, de no ser por eso no nos hubiésemos conocido–un extraño método para conocer a las personas, pero bastante divertido. Debía agradecerle por mantener el secreto de Slash, al menos entregarle algo para que recordara sus palabras–Espera…–busqué entre mis cosas algún objeto que no fuera de gran valor y no me doliera tanto por entregarlo, pero que al menos significase algo para mí. Encontré un dibujo que había echo ya hace un par de semanas y que usaba como separador de libros cuando más lo necesitaba. Era un pequeño murciélago volando sobre los pastizales llenos de tulipanes rojos. Le entregué el objeto, o más bien, le mostré el objeto antes de colocarlo en su bolsillo pues no aceptaba un no por respuesta–Llévatelo, para que recuerdes que si en dado caso llegas a revelar nuestro secreto, ese pequeño murciélago beberá hasta la última gota de tu sangre–imité la cara de un murciélago y mostré un poco las garras mientras daba de mordidas en el aire. Iba a ser muy divertido si lo volviese a ver para saber que otro libro había comenzado a leer.

Noté que había dejado algo de dinero antes de marcharse y salir finalmente por el agujero, donde se suponía debía estar la maldita puerta que tumbe, observando por última vez su espalda. Cuando finalmente se marcho. Me acurruqué sobre la cama y esperé a que el encargado de mantenimiento llegara lo antes posible.



Slash



Dejé la puerta emparejada del baño para escuchar y observar cada palabra, cada movimiento y cada gesto que hicieran Arcueid y el tuerto sin estar yo presente. Actuaba de forma natural muy a pesar de haber visto una tortuga gigante, aunque no me sorprendía. El tuerto de por sí no lograba causar esa confianza que a Arcueid parecía haberle echo efecto. Nada me aseguraba que el inepto no fuese de chismoso con todo aquel que conociera sobre una tortuga que cambiaba de forma y tamaño al caer la noche. A muchos se les podrá hacer normal estando en un mundo lleno de fenómenos y cosas extrañas, pero para mi muy mala suerte, mi especie había muerto hace ya muchos años, ni siquiera recuerdo como llegue hasta los brazos de los humanos.

Pero ahora no quiero recordar mi vida. Quiero saber que se tramaba ese sujeto al actuar de manera agradable ante una persona que ni siquiera conocía de la misma forma en la que yo lo hacía. Mi desconfianza aumentó aún más cuando Arcueid le entregaba el dibujo que usaba normalmente en sus libros pero que además llevaba por todas partes aunque no tuviese un libro con ella. Rasgué un poco la puerta esperando a que nadie me escuchara. Genial, otro gasto más en daños.

Por fin se había marchado. Pero tenía que asegurarme de que no le dijera a nadie sobre nuestro encuentro. Así que aproveche la posición en la que se encontraba Arcueid y salí del baño para olfatear mejor el ambiente buscando alguna presencia que se acercara a nuestra posición. Pero al parecer el de mantenimiento no estaba ni cerca del elevador–Voy a salir–le dije y evité las palabras que me había mencionado antes de salir. No la iba a escuchar de todas maneras, estaba demasiado molesto como para entablar una conversación con ella. Busqué las escaleras de nuestro piso y comencé a subirlas, procurando no ser visto por nadie, hasta llegar a la azotea del hotel. Si lo iba a seguir, lo mejor sería hacerlo desde las alturas. No tenía ni idea de cuales eran las capacidades de éste sujeto, por eso debía mantener mi distancia pero sin perderlo de vista. Si se daba cuenta o no de mi presencia, eso solo indicaba que debía entrenar mucho más.







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Re: ¡Atrapenlo! [Libre]

Mensaje por Alex Zeik el Mar Sep 22, 2015 6:41 pm

Me frene al momento de escuchar la voz de la chica pidiéndome que esperara, volteando pero sin llegar a girar al completo, quedando solo parado de perfil hacía ella mientras veía como buscaba algo en particular entre sus cosas, mostrándome, luego de unos segundos de curiosidad de mi parte, el dibujo de un murciélago en un pequeño paisaje de pastizales que, a simple vista, parecía ser un separador de libros. Mire el dibujo con una ceja levantada, curioso por saber cuál sería la razón para mostrármelo, pero antes de que pudiera preguntar este fue guardado en mi bolsillo, sin darme oportunidad de replicar o siquiera decir algo. Reí con levedad ante las posteriores palabras de Arcueid que, sumadas a la pequeña imitación de un murciélago que hizo, en verdad lograron que tuviera que esforzarme para no echar a reír- Okey, okey, entonces ese es tu pequeño seguro para que yo ni diga nada -dije mientras apoyaba los nudillos de mi mano derecha contra mi boca, conteniendo la risa que se me quería escapar por aquella curiosa imitación- Bueno, nos veremos entonces. Si necesitas un modelo de ropa extraña, búscame como "El tuerto pelirrojo" en las revistas de moda -deje ese último comentario antes de atravesar el umbral de la puerta, riendo entre dientes por lo divertido de la situación.

Camine a paso tranquilo hasta el ascender, subiendo a este y pulsando el botón correspondiente a planta baja para luego esperar, apoyando la espalda contra la pared del mismo, a la señal de que ya había llegado. Cuando finalmente las puertas se volvieron a abrir me encontraba otra vez en el vestíbulo, donde la misma mujer de hacía un rato se encontraba, esperando a los posibles clientes que fueran a alquilar una habitación. Pensé en acercarme a preguntar por cuanto saldría pasar una noche allí, pero descarte la posibilidad al momento. Ya demasiados problemas le había traído al hotel con el asunto de la puerta y el escritorio de la habitación de Arcueid como para pedir una habitación, así que prefería buscarme lugar en otro lado donde, de preferencia, no haya destrozado nada aún.

Me acerque caminando a la puerta principal del edificio, saludando a la recepcionista desde allí antes de dar media vuelta y salir, encontrándome de nuevo con la calles, claramente mucho menos transitadas por las horas que eran. Muchos ya estarían cenando, o durmiendo, y yo allí estaba, sin siquiera saber dónde podría encontrar una posada que me alquilara una habitación por una noche. Recorrí la ciudad por un buen rato, caminando tranquilamente calle por calle hasta que, finalmente, me resigne a que no encontraría una posada sin el mapa de las zonas de Magnolia, que tenía, pero se encontraba  guardado en el bolsillo de mi chaqueta, arrugado e ilegible producto de mi zambullida de esa tarde- Ains, bueno, dormir al aire libre tampoco es mala idea -deje escapar un largo suspiro mientras a paso lento me acercaba a un viejo árbol que se encontraba plantado en el centro de un pequeño parque, cercano a la zona residencial, y me recosté en un pequeño espacio que había entre dos de sus raíces más grandes, que sobresalían de la tierra- Bueno, aquí estará bien -me acomode, llevando ambas manos tras la nuca, y cerré los ojos a la espera de que el sueño llegara, quizás contar ovejas ayudaría. Lamentablemente, no iba a ser tan fácil.

Di vueltas y vueltas en el lugar, quizás habían pasado solo unos pocos minutos pero yo los sentía como horas al no poder dormir. Algo estaba mal, me sentía... observado, y no me gustaba para nada esa sensación. Aguante unos cuantos minutos, pero llegado a un punto no pude hacerlo más- ¡Joder! -grite al llegar al límite de mi paciencia, levantándome de un salto y una pequeña explosión de fuego en mi espalda para girar rápidamente e impactar una patada directo al tronco del árbol, generando un sonido de golpe seco que hizo eco en el silencio del parque- ¿Quién demonios anda ahí? ¡Dejadme dormir que debo levantarme temprano! -grite a la nada, por un mero impulso generado por la frustración de no poder dormir, con lo que me gustaba hacerlo, agravado por esa extraña sensación de que estaba siendo observado. Casi inmediatamente después un gato negro salió de entre unos arbustos, gruñéndome antes de salir corriendo.  Al verlo me quede en blanco, parado allí mirando un punto en el suelo mientras varias hojas caían sobre mí, producto de la manera en que vibro el árbol por la patada que le había dado segundos antes- Tsk, estoy paranoico -susurraría antes de quitarme las hojas de encima y volver a recostarme, pensando en que en verdad debía controlarme más, pero lamentablemente era algo sabido para mí que una de las cosas que me hacían molestar más rápido era el que no me dejaran dormir, o comer, esas dos acciones eran indispensables para mí y no perdonaría a quien osara prohibírmelas..


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